
Bistrot costarricense de cocina internacional, donde el producto, la experiencia y el trato familiar se unen para que siempre den ganas de volver.
Introducción:
Astorga es el resultado de una vida entera dedicada a la cocina. Detrás del proyecto está el chef Gerardo Astorga, quien empezó a cocinar a los 13 años en La Casona del Cafetal, en Cachí, y desde entonces no se bajó nunca del oficio. Su camino lo llevó por cocinas formativas como 1910 en Cot de Cartago, el INA, el Hotel Real Intercontinental y, por 15 años, Four Seasons, pasando por múltiples áreas hasta consolidarse en steakhouse y banquetes de alto nivel.
La pandemia marcó un punto de quiebre, pero también de nacimiento. De ahí surge Astorga, un restaurante que llevaba años gestándose y que finalmente vio la luz con el apoyo de su familia. El nombre, idea de su esposa, hoy representa una cocina honesta, bien hecha y con alma. No busca encasillarse, pero es el cliente quien ha marcado el camino: los mariscos dominan gran parte de la propuesta y se convierten en el eje del menú.
Ambiente:
Astorga se siente cercano desde que uno entra. No hay poses ni formalidades innecesarias. El espacio invita a quedarse, a comer con calma y a sentirse en confianza. Hay un ambiente familiar, bien atendido, donde el servicio es atento sin ser invasivo. Es un restaurante donde el chef está presente, donde el equipo se nota comprometido y donde la experiencia se siente genuina, no forzada.
Qué pedir:
Carpaccio de wagyu: Láminas finas de wagyu con jalea de cebolla lactofermentada, yema cruda y chips crujientes. Equilibrio entre grasa, acidez y textura.

Pulpo español a la parrilla: Pulpo bien marcado a la parrilla, servido con gajos de papa, sobre una cama de verduras y acompañado de salsa tapenade. Punto preciso y sabor limpio.

Mahi mahi en costra de hierbas: Filete de mahi mahi con costra de hierbas, servido con crema de ayote, mantequilla y mejillones al ajillo. Un plato delicado, bien armado y muy representativo de la propuesta del restaurante.


