Golpe de Trump es insuficiente para tambalear acuerdo gestado con sello tico
Mandatario de EE.UU. cuestionó repercusiones económicas para su país
Donald Trump dio un golpe sobre la mesa a uno de los consensos históricos recientes, alcanzados por casi todos los gobiernos del planeta. Sin embargo, eso sería insuficiente para frenar un cambio que es "imparable", según palabras de Christiana Figueres, quien hasta mediados del 2016 fungió como secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y cuyo liderazgo permitió alcanzar el acuerdo firmado por 195 naciones y ratificado ya por 147.
El mandatario confirmó lo que era un secreto a voces desde su campaña: EE.UU, el segundo país más contaminante del planeta, abandonará el Acuerdo Climático de París, asumido en diciembre de 2015. Con esto, Trump copia los pasos de Siria y Nicaragua, los otros dos países que no se adhirieron al documento firmado en 2016.
El acuerdo, gestionado en gran parte por la costarricense Christiana Figueres, procura controlar el aumento de la temperatura en este siglo y mantenerlo por debajo de los 2 grados centígrados.
Para ese cometido, cada nación presentó una propuesta voluntaria para -de una forma u otra- disminuir la emanación de gases contaminantes.
Envalentonado y contundente, Trump aceptó que el cambio climático es un gran problema global, pero sostuvo que los intereses industriales y económicos de su país están primero.
"Fui elegido para gobernar Pittsburg (ciudad industrial en Pensilvania), no París (…) El cumplimiento de los términos del Acuerdo de París y las onerosas restricciones energéticas que ha impuesto a EE.UU. podrían costar hasta 2.7 millones de empleos perdidos para 2025", dijo Trump, citando un estudio del centro National Economic Research Associates.
Figueres: "no tienen idea"
Tras el anuncio del mandatario, los reflectores se volvieron sobre Figueres. Ella es, quizás, la figura más válida para hablar del tema. No es para menos, la destacada labor de la costarricense gestionando ese acuerdo le valió ser una de las figuras mundiales más reconocidas en 2015.
"Yo diría que es un melodrama político. Al parecer, la Casa Blanca no tiene idea de cómo funciona un tratado internacional", afirmó Figueres, en declaraciones recopiladas por la cadena estadounidense CBS.
De acuerdo con Figueres, retirarse del Acuerdo de París requiere de un proceso que no es inmediato y es más bien complejo y extenso. Según explicó, el artículo 28 del tratado dice que cualquier Estado puede retirarse tres años después de que el mismo haya entrado en vigencia en su país. Así las cosas, Estados Unidos podría comunicar oficialmente su retiro a partir del 5 de noviembre de 2019 y el mismo entraría a regir hasta un año después de ese comunicado oficial. "De manera que lo que hemos escuchado hoy es un mensaje político pero que no tiene fundamento legal", dijo Figueres a CNN.
"Al parecer, la Casa Blanca no tiene ni idea de cómo funciona un tratado internacional", dijo.
Este no se trata de un acuerdo vinculante. Carece de penalizaciones, pero es un compromiso voluntario de índole global con una de las inquietudes más relevantes del mundo.
EE.UU. y su salida
En el caso de EE.UU. su propuesta era reducir sus emisiones entre un 26% y un 28% de aquí a 2025, respecto a los niveles de 2005, cuando emitieron 6.132 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.
La salida del gobierno norteamericano podría tardar 4 años, pues ninguno de los países firmantes puede abandonar el acuerdo en los primeros 3 años desde su entrada en vigor (noviembre de 2016).
Trump afirmó, sin embargo, que la retirada sería inmediata y que de la misma forma retiraría los 3 mil millones de dólares de apoyo que ofreció su antecesor Barack Obama para luchar contra los efectos del cambio climático en los países más pobres del mundo.
Minae: "EE.UU. volverá a ser parte"
En un comunicado oficial el ministro de Ambiente y Energía, Edgar Gutiérrez, calificó como una 'terrible decepción' escuchar las palabras de Trump.
El funcionario advirtió que Costa Rica mantendrá su posición firme en cumplir el acuerdo y hará valer un pacto que supone una "unión entre ciudadanías del mundo".
"El Acuerdo de París sigue vigente en su lucha contra el cambio climático. El mundo sigue en esa ruta, y estamos seguros que más temprano que tarde Estados Unidos volverá a ser parte de este esfuerzo", expuso Gutiérrez.
A final, Trump golpeó la mesa. Pero sin la suficiente fuerza como para tambalear el ímpetu de casi todo el planeta.


