(Fotos) Así ayudaron policías a yerno de Macho Coca para pasar droga por Moín

13 de Ago. 2026 | 12:15 pm

Policías del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) que el gobierno de Rodrigo Chaves (2022-2026) designó en la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) en apariencia colaboraron con una organización narcotraficante para sacar clandestinamente un contenedor de APM Terminals, cargarlo con 419,4 kilogramos de cocaína y devolverlo al puerto para enviarlo a España.

Cámaras de seguridad captaron imágenes de los movimientos de los oficiales y otros imputados en la causa llamada caso Clarividente, también denominada Operación Leviatán por la Policía de Control de Drogas (PCD).

La estructura investigada estaría relacionada con el grupo presuntamente dirigido por Joseph Eduardo Casanova Duartes, yerno de Gilbert Bell Fernández, conocido como Macho Coca. Su hija Melanie Bell Ramírez está detenida por presuntamente formar parte de la organización criminal.

La Fiscalía señala a tres policías de Fronteras que cumplían funciones en los controles de acceso de la terminal y que, según la investigación, facilitaron una operación conocida policialmente como "mete y saca".

Los investigadores identificaron a los policías como Fabián Ramiro Mora Fonseca, Jesús Andrevy Quirós Agüero y Kailor de los Ángeles Herrera Valerín.

Según la tesis fiscal, los policías aprovecharon sus puestos en los accesos de APM Terminals para permitir que la organización sacara y volviera a ingresar el contenedor sin que esos movimientos quedaran registrados en el sistema NAVIS N4.

El expediente del caso, al que tuvo acceso CR Hoy, revela las capturas de las cámaras con las que se reconstruyeron las acciones de los implicados, apoyados también en registros internos y datos de GPS de los tráileres implicados. Uno de los casos fue el detectado la noche del 24 y la madrugada del 25 de enero de 2024.

Contenedor entró limpio al puerto

Un elemento clave de la investigación apunta a que el contenedor CMAU2239792 ingresó inicialmente a APM Terminals sin indicios de droga.

La unidad llegó al puerto el 23 de enero de 2024, a las 7:12 p. m., con una carga lícita de café y superó los controles de ingreso.

Las autoridades sometieron el contenedor a una inspección mediante escáner y, según el expediente, la imagen no mostró cocaína ni alguna otra anomalía.

Posteriormente, los trabajadores colocaron la unidad en la posición donde debía permanecer hasta que la cargaran en el buque con destino a Europa.

Sin embargo, semanas después, las autoridades españolas encontraron 419,4 kilogramos de cocaína en su interior.

Ese hallazgo llevó a los investigadores costarricenses a reconstruir los movimientos del contenedor durante su permanencia en Moín.

Policías y la extracción

La investigación determinó que la organización sacó clandestinamente el contenedor de APM Terminals durante la noche del 24 de enero.

Para ejecutar el plan, el grupo necesitaba superar varios controles de seguridad, movilizar la unidad dentro de la terminal y retirarla físicamente del puerto.

A las 9:58 p. m. ingresó por el puesto Lima 1 el cabezal matrícula C135662, conducido por José Rafael Hurtado Leal.

Los investigadores detectaron una irregularidad desde ese primer momento.

La organización tenía una cita entre las 11:00 p. m. y las 11:30 p. m. asociada con ese cabezal y conductor, pero correspondía a un contenedor de 40 pies. El vehículo llevaba una cureña de 20 pies, precisamente la medida necesaria para transportar el CMAU2239792.

Pese a esa inconsistencia, el cabezal superó el primer filtro. La Fiscalía en uno de sus informes atribuye al agente de seguridad privada Irvin Centeno Blanco autorizar el ingreso.

Policía permitió superar segundo filtro

A las 10:51 p. m., el cabezal llegó al puesto Lima 2, carril cuatro.

En ese punto se encontraban el agente de seguridad privada Estif Eduardo Espinoza Parra y el policía de Fronteras Fabián Ramiro Mora Fonseca.

Ambos tenían entre sus funciones verificar la información del vehículo, el conductor y la cita que justificaba el ingreso.

Según la Fiscalía, omitieron esas verificaciones y permitieron que el cabezal avanzara directamente hacia la yarda.

Una vez dentro, el vehículo se dirigió a otro espacio de espera, donde permanecía el contenedor CMAU2239792.

La grúa RTG 03, que en ese momento operaba mediante un usuario registrado a nombre de Martín Jesús Aguilar Madrigal, tomó el contenedor y lo colocó sobre la cureña. El cabezal emprendió inmediatamente la salida.

Otro policía involucrado

A las 11:03 p. m., el camión llegó al carril ocho del puesto Lima 2.

En ese punto se encontraban el agente de seguridad privada Marlon Betancourt Moreno y el policía de Fronteras Jesús Andrevy Quirós Agüero.

Ambos debían verificar los datos del cabezal, el conductor, el marchamo y el contenedor.

La Fiscalía sostiene que omitieron los controles necesarios y dejaron continuar al vehículo.

A las 11:09 p. m., el cabezal sacó el contenedor CMAU2239792 de APM Terminals, aunque los registros indicaban que debía permanecer dentro de la terminal a la espera de su embarque.

El GPS instalado en el cabezal permitió a los investigadores reconstruir la siguiente etapa del recorrido.

A las 11:12 p. m., el vehículo tomó la ruta 32 en dirección Limón-Liverpool.

Ocho minutos después llegó a un predio ubicado 350 metros al este de Dekra, al costado derecho de la carretera.

El expediente describe el sitio como una propiedad con un único portón de acceso vehicular en lastre y una malla perimetral cubierta con sarán negro.

El cabezal permaneció allí hasta las 2:01 a. m. del 25 de enero, aproximadamente dos horas y 41 minutos.

La Fiscalía sostiene que integrantes de la organización aprovecharon ese periodo para introducir los paquetes de cocaína dentro del contenedor que transportaba café.

Los investigadores también obtuvieron videos de cámaras ubicadas en las inmediaciones de la ruta 32 y corroboraron parte del recorrido que mostraban los registros del GPS.

Policías facilitaron ingreso de la cocaína

Después de cargar el contenedor con droga, la organización necesitaba devolverlo a APM Terminals y superar nuevamente los controles.

El cabezal regresó al puesto Lima 1 aproximadamente a las 2:09 a. m.

Esta vez otro hombre, a quien los investigadores no identificaron por nombre, conducía el vehículo.

La organización contaba con otra cita, pero tampoco correspondía al CMAU2239792. El registro autorizaba el ingreso del contenedor PONU1573433, de 45 pies.

Pese a esa diferencia, el cabezal superó nuevamente Lima 1. A las 2:14 a. m., llegó al carril cuatro de Lima 2.

En ese punto permanecían nuevamente el agente privado Estif Espinoza y el policía Fabián Ramiro Mora. También se encontraba el policía de Fronteras Kailor de los Ángeles Herrera Valerín.

La Fiscalía sostiene que los policías debían detectar dos irregularidades: el número del contenedor no coincidía con la cita y, según el sistema, el CMAU2239792 nunca había salido del puerto.

No obstante, permitieron el ingreso del vehículo, según la tesis del Ministerio Público.

De esta manera, la organización consiguió introducir nuevamente a APM Terminals el mismo contenedor que había sacado horas antes, pero ahora con 419,4 kilogramos de cocaína en su interior.

Movimiento buscó ocultar la maniobra

Tras regresar a APM Terminals con los 419,4 kilos de cocaína, una grúa colocó el contenedor en una posición distinta. El sistema NAVIS N4 registró la operación como un movimiento interno, aunque la unidad acababa de ingresar desde fuera del puerto.

Según la Fiscalía, esta maniobra buscó ocultar la extracción clandestina del contenedor. Posteriormente, el cabezal salió de la terminal tras superar nuevamente un puesto donde se encontraban un agente de seguridad privada y un policía de Fronteras.

Para los investigadores, los policías ocuparon puestos estratégicos que les permitieron facilitar el "mete y saca". La organización también habría contado con agentes privados, operadores de grúas y choferes para sacar el contenedor, cargarlo con cocaína y devolverlo a la terminal sin que los sistemas reflejaran el recorrido real.

El contenedor CMAU2239792 salió finalmente de APM Terminals el 26 de enero de 2024 con destino a Barcelona, España.

El 21 de febrero de 2024, autoridades españolas inspeccionaron el contenedor y encontraron 419,4 kilogramos de cocaína.