Macho Coca será extraditado este jueves a EE. UU.

 

La Fiscalía General, junto con agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), realiza este jueves la extradición de Gilbert Bell Fernández, Macho Coca, requerido en Nueva York por narcotráfico internacional.

En un fuerte despliegue operativo que comenzó antes de las 5:00 a. m. en el centro de máxima seguridad de La Reforma, donde estaba recluido, grupos policiales tácticos se encargan de su traslado hasta el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, en Alajuela, donde se realizará el acto de entrega formal del extraditable.

Se trata de una compleja movilización que requiere una coordinación logística entre el Ministerio Público, los cuerpos policiales, la Dirección General de Migración y Extranjería y los agentes de la DEA, quienes estarán a cargo de su custodia.

El recorrido incluye el uso de vehículos blindados denominados "Bestia", una práctica que se volvió común para la movilización de sujetos de alta peligrosidad, como ocurrió con el exministro de Seguridad Celso Gamboa y el capo del Caribe Sur Edwin López, alias Pecho de Rata.

Resguardar la vida de Macho Coca también es una prioridad: deben colocarle un chaleco antibalas y un casco balístico para evitar cualquier intento de atentado en su contra o de liberación, dada la influencia que se le atribuye en el mundo criminal.

Los oficiales a cargo del resguardo son un número importante de agentes especiales con alta capacitación táctica para enfrentar situaciones de peligro, acompañados por "perreras", motocicletas y otras unidades de cuerpos, como el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

De esta forma, Bell se convierte en el cuarto costarricense entregado a un país extranjero por un requerimiento judicial y el tercero que va con rumbo a EE. UU.

Si bien en los casos de Gamboa y Pecho de Rata la DEA envió dos aviones para su traslado, en el caso de Johnny Angulo, alias John Cadenas, fue entregado a Italia en un vuelo comercial, por lo que no se descarta que Macho Coca sea enviado en un avión de pasajeros en lugar de un vuelo chárter.

Uno de los momentos clave tendrá lugar en la terminal aérea: los oficiales nacionales retirarán las esposas que porta el extraditable y, de inmediato, agentes de la DEA le colocarán sus propias esposas y asumirán oficialmente la custodia.

Ese acto marca un momento simbólico en el que Bell deja de estar bajo la responsabilidad del Estado costarricense y pasa a quedar bajo el control de las autoridades estadounidenses, todo bajo supervisión de un juez.

Bell será llevado hasta el Tribunal Federal del Distrito Sur neoyorquino. Entre los cargos que enfrenta están la posesión y distribución de grandes cantidades de cocaína, así como la conspiración para contrabandear la droga.

Ese mismo tribunal ha manejado casos de crimen organizado altamente mediáticos, como el del exdictador de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores; el del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, y el del exgobernador mexicano Rubén Ocaña, considerado socio y protector de las cúpulas del Cártel de Sinaloa.

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Trasiego internacional

Documentación oficial de la extradición reveló que Macho Coca es perfilado por la DEA como el líder de una organización transnacional dedicada al tráfico de drogas que ha operado durante varios años y que utilizaba rutas marítimas estratégicas para transportar estupefacientes procedentes de Sudamérica con destino final a Estados Unidos y Europa, tal como reveló CR Hoy en primicia.

La DEA documentó paso a paso cómo Macho Coca presuntamente acordó el envío de un cargamento de aproximadamente 700 kilogramos de cocaína hacia Nueva York en agosto de 2023. Agentes encubiertos de la DEA lograron reunirse en secreto con Bell.

Durante esos encuentros, en los que presuntamente se negociaban precios y la logística de los envíos, se realizaron grabaciones de audio y video que forman parte del expediente de extradición.

Como parte de las operaciones vigiladas, el sospechoso habría facilitado a los agentes una muestra controlada de cocaína como mecanismo para verificar la calidad del producto antes de concretar el negocio.

Pero desde antes Estados Unidos le seguía la pista. En 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, lo incluyó en su lista de personas sancionadas tras identificar el presunto uso de sus embarcaciones pesqueras para el transporte y transbordo de cargamentos de cocaína.

Fue catalogado por el Gobierno estadounidense como uno de los narcotraficantes más violentos y activos de la región, lo que conllevó el congelamiento inmediato de todos sus bienes y cuentas financieras vinculadas.

También se le atribuyó un rol importante en la conversión de Costa Rica en un eslabón trascendental de la cadena internacional de los cargamentos de cocaína.

Aunque inicialmente se dio a conocer públicamente en la provincia de Limón como empresario pesquero, las autoridades judiciales ampliaron su perfil criminal al vincularlo con múltiples delitos complejos, como grandes esquemas de legitimación de capitales, delitos ambientales —entre ellos, la destrucción de manglares para construir embarcaderos ilegales— y el robo masivo de combustible de los poliductos públicos.

Cuando ponga un pie en Norteamérica, pasará de inmediato a la custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals Service), la agencia federal del Departamento de Justicia encargada de ejecutar órdenes de tribunales federales, capturar fugitivos y custodiar y trasladar personas detenidas. Esta institución cumple funciones equivalentes a las de la Sección de Cárceles del OIJ en Costa Rica.