Mundo insólito: ¿Quién mató a Kennedy?
El primer disparo provino, digamos, de los sondeos y encuestas que en 1963 desvelaron la baja popularidad del presidente Kennedy en la región de Texas.
Ni lerda ni perezosa, la Casa Blanca decidió entonces organizarle al JFK una gira para reconciliarlo con los sureños y, de paso, darle la oportunidad de un buen baño de masas.
Porque así es la vanidad política; exquisita algunas veces, trágica otras, pues de no haber sido por ese detalle, Kennedy no hubiera realizado el viaje o lo hubiera hecho después aunque, pensándolo bien, si lo querían matar podría haber ocurrido también en cualquier otro momento y lugar.
Ese histórico 22 de noviembre de 1963, tras recorrer, la víspera, Houston y San Antonio, el mandatario iría a Fort Worth y después a almorzar en Dallas. En su Lincoln Continental descapotable modelo 1961, Kennedy avanzó a 15 km/h hasta quedar frente al Texas School Depository.
Allí empezó todo, y allí acabó todo. Sobrevinieron las detonaciones. Se produjo la coincidencia de que en el mismo instante en que el asesino Oswald oprimía el gatillo de su rifle de mira telescópica Mannlicher Carcano M91/38, la dama Mary Moorman, quien se encontraba entre el público, disparaba también su cámara Polaroid Highlander 80A cuya emblemática foto recoge el fatídico e histórico momento.
Luego, las investigaciones por parte de la Comisión Warren fueron y vinieron pero nunca se interesaron por el protagonismo de la señora Moorman cuyas fotos –cinco en total– fueron requisadas en medio de todas las teorías conspirativas que se tejieron a su alrededor para hacerla parte de una trama que a la larga no fue más que morbo. O tal vez no.