La impresionante transformación del actor Mario Casas
Mario Casas confesó que hace un par de años pasó semanas comiendo pasteles donas, con lo que subió 10 kilos. Esto lo hizo para representar a un hombre que vive en la montaña. Sin embargo, ahora bajó 22 kilos para un nuevo papel, donde luce realmente irreconocicle.
Según el diario El País, el actor comentó en una entrevista al programa El Hormiguero que en 2016 había dejado de fumar y la ansiedad le provocó aumentar mucho de peso. El motivo de este cambio radical fue el rodaje de Bajo la piel de lobo, donde representa al último habitante de un remoto pueblo en las montañas.
Respecto a ese cambio, el actor mencionó que engordar fue una maravilla. "Es lo mejor que te puede pasar, porque al final es comer, beber y no hacer deporte".
Sin embargo, esta buena época terminó y empezó el calvario. Tras el rodaje de esa cinta, Casas se embarcó en la grabación de El fotógrafo de Mauthausen, película donde interpreta a Francisco Boix, fotógrafo que retrató la Guerra Civil española y fue testigo de los horrores de los campos de exterminio nazis.
En esta ocasión, por exigencias del guion, tuvo que deshacerse de 22 kilos en solo cuatro meses: los 10 que había ganado para "Bajo la piel del lobo" y 12 que perdió para interpretar su personaje.
"Tuve que pasar muchísima hambre, no comer casi y verme en el espejo tísico. Ahí sí que las mujeres nada… las espantaba", dijo el actor.
El intérprete en la entrevista también reconoció que mientras bajaba de peso, entró en un ciclo peligroso. "Llegó un momento en que te miras al espejo y me veía igual que hace dos meses, cuando pesabas 8 kilos más. Ahí es cuando decidí que no podía seguir perdiendo peso", dijo.
