“Instinto maternal”: Documental de Netflix cuenta cómo una mujer fingió un embarazo y acabó condenada a muerte
Una mentira que comenzó con un supuesto embarazo terminó convirtiéndose en uno de los casos criminales más impactantes de los últimos años en Texas. Esa es la historia que relata "Instinto maternal", el documental recientemente estrenado por Netflix sobre Taylor Parker.
Actualmente, el documental se encuentra entre los contenidos más vistos de la plataforma de streaming. La producción, de poco más de una hora de duración, reconstruye detalladamente el caso e incluye testimonios y evidencias que permitieron esclarecer lo ocurrido.
Al inicio del documental se muestran imágenes captadas por cámaras policiales en las que Parker llama al servicio de emergencias y asegura que acaba de dar a luz en plena carretera, pero que el bebé no respiraba. Sin embargo, cuando llegó al centro médico y fue examinada por especialistas, se determinó que nunca había dado a luz. Además, las pruebas revelaron que la sangre que presentaba no le pertenecía.
La producción repasa la historia de Parker desde sus inicios y muestra cómo logró ganarse la confianza de decenas de personas en una comunidad de Texas. Según los testimonios recopilados, afirmaba provenir de una familia adinerada e incluso aseguraba ser heredera de una importante fortuna.
En el documental también se incluyen relatos de personas que creyeron en sus historias, aunque algunas reconocen que ciertos detalles les parecían extraños. Entre ellas se encontraba Wade Griffin, quien con el tiempo se convirtió en su pareja y creyó haber encontrado al amor de su vida.
Con el paso de los meses, Parker aseguró que estaba embarazada. Sin embargo, esto no era cierto. De acuerdo con el testimonio de algunas de sus amigas, ella se había sometido a una histerectomía tras el nacimiento de su último hijo, procedimiento que implica la extirpación del útero y que imposibilita un embarazo, situación que ni su propia pareja sabía.
Aun así, Parker logró convencer tanto a su pareja como a la familia de este de que esperaba un bebé. No obstante, con el tiempo comenzaron a surgir dudas debido a inconsistencias que no coincidían con la realidad que ella intentaba proyectar.
Algunas personas comenzaron a cuestionar sus mentiras, especialmente los familiares de su pareja, Parker buscó desesperadamente una manera de sostener la historia que había construido.
Reagan Simmons, una joven de 21 años y amiga de Parker, tenía 35 semanas de embarazo. Según determinó la investigación, Parker la asesinó y le sustrajo a su bebé el mismo día en que posteriormente afirmó ante la Policía que había dado a luz en plena carretera.
Tras ser arrestada, Parker fue llevada a juicio. En 2025, el Tribunal de Apelaciones en lo Criminal de Texas ratificó su condena a muerte. Además, se convirtió en una de las mujeres más jóvenes en permanecer en el corredor de la muerte en ese estado.

