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(FOTOS Y VIDEO): Gerardo Zamora habla de la “fulminante noticia” que lo hizo replantear su vida

Por Yaslin Cabezas | 28 de Abr. 2020 | 2:11 pm

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(CRHoy.com) El periodista Gerardo Zamora ha pasado el último año entre quirófanos y salas de hospital. Él fue diagnosticado con un tumor detrás del ojo que lo hizo replantear su vida y aprovechar las pequeñas cosas que siempre daba por sentadas.

Hace algunos días, el comunicador decidió contar su historia, como parte de la campaña "Corazones de Acero", donde agradeció al personal médico por su entrega y compromiso, en medio de la crisis por el coronavirus COVID-19. En entrevista con CRHoy.com habló sobre el "Alto" que tuvo que hacer y de cómo cambió todo tras el  diagnóstico. 

En medio del corre-corre diario y del estrés de la rutina, en mayo del 2019 empezó a perder la visión en su ojo derecho, pensó que necesitaba lentes y decidió consultar donde un oftalmólogo. El doctor le dijo que algo no andaba bien y le mandó varios análisis. 

"Me hice un TAC y eso reveló que tenía el tumor benigno detrás del ojo (…) ¡La noticia fue fulminante! Uno trata de disimularlo y de sobrellevarlo y de generar recursos emocionales, pero uno queda en shock. Aunque las primeras impresiones decían que era un tumor benigno, eso no se podía confirmar hasta que analizaran el tejido que me retiraran. Fue una angustia de días y semanas. La noche antes de la primera cirugía fue terrible, por la ansiedad", detalló.

Las decenas de entrevistas que había realizado a sobrevivientes de cáncer y lo mucho que había leído del "más allá" lo tuvieron angustiado durante varios días. El temor de dejar a su esposa y a sus hijos le llenó los ojos de lágrimas, por no saber qué iba a pasar.

"Uno empieza a hacerse una serie de preguntas en las que nunca había pensado. Uno baja a los abismos de esa soledad, de esas preguntas. Es cuando uno está frente a la muerte y frente a Dios y uno dice ‘¡Puede ser que hasta aquí llegó todo!' Fue como un terremoto para mi", manifestó.

En julio del 2019, Gerardo se sometió a la primera intervención para extirpar el tumor. Sin embargo, 4 meses después lo volvieron a ingresar al quirófano porque la masa estaba creciendo de nuevo. 

"Ya después de esta segunda operación, me complementaron el tratamiento con una radioterapia que la hice entre febrero y marzo de este año. Con la cirugía extraen el tumor, pero hay algunas partículas que ellos no pueden sacar por estar en zonas comprometedoras. Con la fe en Dios, sé que ya el tumor se desintegró. Ahora debo esperar unos meses para hacerme una resonancia magnética y comenzar a ver el cambio", añadió Zamora, quien tiene inflamada una parte de su rostro, debido al tratamiento.

El funcionario de la Oficina de Comunicación de la Universidad Nacional (UNA) asegura que a él le tocó la parte "bonita", pues nunca sintió dolor ni perdió el sueño.

"El campanazo me lo dio el tema de la vista. Nunca tuve mareos, ni vómitos. Creo que el ejercicio que he hecho por 15 años y con ayuda de Dios, me ayudó mucho, porque mi recuperación fue rapidísima. Duermo súper bien, salgo a trotar, cognitivamente quedé pura vida. No hubo ningún daño", citó, antes de explicar que hoy su ojo derecho está recuperado en un 90%. 

"Bajar las revoluciones"

El experiodista de Telenoticias reconoce que siempre ha llevado la vida de una forma muy acelerada. Con tanto que hacía, dormía solo 4 horas al día y trataba de hacer "de todo". 

"Yo estaba acostumbrado a hacer de mi vida un carro desbocado: al super, a misa, al trabajo, escuela, ejercicio, doble ropa. A veces por ese corre uno no tiene tiempo de disfrutar del café, de la empanadita o de la brisa, de una buena película o del abrazo de sus hijos. Yo aprendí con esta experiencia a que hay que quitarle el pie al acelerador, vivir el día a día y disfrutar del momento. ¡Esa es la enseñanza más importante!", apuntó.

Sin embargo, la noticia del tumor lo hizo bajar las revoluciones y disfrutar más de su familia. 

"Dios es amoroso e incondicional. Me tendió la mano y me dio una segunda oportunidad. Me estoy haciendo acompañar por una experta, en una rama de la psicología donde le enseñan a desarrollar prácticas de relajamiento y meditación para que uno se apodere del mismo cuerpo y deje el estrés", explicó.

Zamora reconoce que el apoyo de su familia fue indispensable en todo el proceso. Ahora, quiere que las personas se identifiquen con su historia y se den cuenta que ¡Sí se puede salir adelante!

"Con Dios de la mano y en familia, aunque se vengan cosas difíciles, se puede… El país necesita escuchar testimonios de aliento. Dios lo lleva a uno de la manita y le dice: ‘ahora sí papá, es hora de que usted cuente su historia'. Por eso decidí hacer público el testimonio", expresó.

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