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De tocar en salas vacías a compartir en festivales con Foo Fighters e Iron Maiden: la historia de Julián González

De tocar en salas vacías a coincidir en festivales con Foo Fighters e Iron Maiden: la historia del tico Julián González

De tocar en salas vacías a coincidir en festivales con Foo Fighters e Iron Maiden: la historia del tico Julián González

Julián González Kitzing pasó años tocando en pequeños recintos de Londres donde, en ocasiones, había muy pocas personas entre el público. Para mantenerse mientras perseguía su sueño, lavó platos, trabajó en servicios de catering y realizó diferentes oficios.

Hoy, a sus 34 años, el panorama es distinto. Este costarricense toca la guitarra para la cantautora brasileña Karen Dió y ha participado en festivales internacionales en los que coincidió con agrupaciones de la talla de Foo Fighters, Iron Maiden, Kings of Leon, The Offspring y Pixies.

Su camino hasta esos escenarios comenzó mucho antes de instalarse en Inglaterra. Desde adolescente tuvo claro que quería dedicarse a la música, especialmente al rock alternativo y al punk.

"Me di cuenta de que la única manera en la que iba a ser feliz y realmente auténtico era si perseguía el sueño de vivir de la música", recordó.

A los 18 años, con el apoyo de su familia, se trasladó a California, Estados Unidos, donde estudió guitarra contemporánea e ingeniería de sonido. Durante cinco años tocó en diferentes agrupaciones, pero sus planes de establecerse en ese país se frustraron cuando le rechazaron una visa de artista.

Regresó a Costa Rica y comenzó a trabajar en un proyecto musical junto a los músicos Marcos Monnerat y Diego Rojas. También tuvo una oportunidad como asistente de producción de conciertos, experiencia que le permitió participar en eventos de artistas como Katy Perry, Iron Maiden y Maná.

Sin embargo, todavía sentía que tenía una cuenta pendiente con su sueño.

Gracias a una ciudadanía europea que su abuela consiguió gestionar para él, encontró una nueva posibilidad: trasladarse a Londres. En 2016 tomó una decisión que cambiaría su vida. Con unos $1.500 ahorrados, compró un tiquete de ida y llegó a Inglaterra con aproximadamente $700 para comenzar desde cero.

"Dije: 'Es ahora o nunca. Si me quiero ir y pulsear una vez más, tengo que hacerlo ya'", contó.

Según explicó, los primeros años estuvieron marcados por trabajos ajenos a la música. Lavó platos, atendió eventos exclusivos —algunos con la participación de la reina Isabel II— y repartió afiches en las calles.

Mientras tanto, intentaba abrirse espacio en la escena musical británica. Consiguió trabajo como sonidista y retomó The Road Atlas, su proyecto musical.

Afirmó que muchos conciertos apenas reunían público y, en ocasiones, debía pagar los gastos de su propio bolsillo.

Pero en febrero de 2020 sufrió una lesión en el oído derecho durante una presentación. El daño le provocó dolores que afectaron su capacidad para tocar guitarra, cantar y escribir música.

Afirmó que la pandemia llegó apenas dos semanas después y complicó su acceso a atención médica. Durante los años siguientes tuvo que alejarse de los escenarios y aprender a grabar, mezclar y producir música, siempre trabajando a volúmenes muy bajos.

Explicó que consiguió empleo en el Hard Rock Hotel de Londres, donde gestionaba el entretenimiento y producía eventos. Esa experiencia le permitió conocer representantes, promotores y personas vinculadas con artistas internacionales.

El artista indicó que en el 2024 comenzó a recuperar la capacidad de tocar guitarra y retomó poco a poco las presentaciones. Sin embargo, tenía claro que no quería volver a cometer los mismos errores de sus primeros años.

Un video que cambió su destino

La oportunidad llegó de una manera inesperada.

En 2025, Julián supo que la cantautora brasileña Karen Dió se presentaría en Download Festival, uno de los encuentros más importantes del rock y el metal. Aunque inicialmente no tenía previsto asistir, un cambio en los planes de viaje de su madre le permitió comprar una entrada.

Indicó que, de regreso en Londres, comenzó a aprenderse varias de las canciones que había escuchado. Semanas después, cuando Karen publicó una de aquellas composiciones, Julián compartió en Instagram un video en el que la interpretaba en guitarra.

La artista compartió su publicación y, poco después, un antiguo compañero de The Road Atlas, quien ahora tocaba como baterista de Karen, le comentó que podrían necesitar un guitarrista.

La conversación avanzó rápidamente. Le solicitaron grabar todo el repertorio de la cantante y, en noviembre de 2025, recibió una oferta de Bill Silva Management, compañía estadounidense dedicada a la representación y gestión de artistas musicales, para incorporarse como guitarrista a la banda durante la gira del verano de 2026.

Karen-Dio-Jamie-Oliver-y-Julian-en-Rock-Werchter-Belgica

Karen-Dio-Jamie-Oliver-y-Julian-en-Rock-Werchter-Belgica

González explicó que en mayo comenzó esa nueva etapa profesional. La gira lo llevó por ocho países.

Uno de los encuentros que más recuerda fue el de Garbage. Durante esa presentación conoció a Butch Vig, productor de uno de los discos más emblemáticos de Nirvana y uno de sus ídolos musicales.

"Conocer a Butch Vig fue algo muy especial porque es uno de mis ídolos de toda la vida. Los cuatro integrantes de Garbage fueron muy buena nota con nosotros", relató.

Julian-y-Butch-Vig, baterista de la banda Garbage

Julian-y-Butch-Vig, baterista de la banda Garbage

Después de 15 años fuera de Costa Rica, Julián finalmente consiguió lo que tanto había buscado: vivir de la música.

"Es un orgullo enorme no haberme rendido. Me siento feliz de haber logrado lo que me propuse y agradecido por todo el apoyo que he tenido de mis amigos y mi familia", expresó.

Aunque actualmente tiene su vida en Londres, no descarta regresar algún día a Costa Rica. Indicó que le gustaría hacerlo cuando considere que su posición en la industria musical internacional sea más estable.