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Con la muerte de Hugh Hefner se acabaron los fiestones en la Mansión Playboy

Tras el fallecimiento de Hugh Hefner, también se acabaron las fiestas en la famosa Mansión Playboy.

En la casa estaban las oficinas del magnate, así como la sala de cine, cuartos, biblioteca con las ediciones de la revista de las conejitas, así como los archivos.

También hay un zoológico con varios animales y la célebre piscina con forma de cueva.

Pero ahora la propiedad se unirá a otra contigua que tiene más de un siglo de antigüedad.

La Mansión Playboy la compró Daren Matropoulos, dueño del terreno adjunto, por unos 100 millones de dólares, con la condición de que Hefner viviera hasta el fin de sus días.

La lujosa casa era el escenario de famosas fiestas, en las que los invitados compartían con las conejitas. Además Hefner ahí escogía a la Playmate del Año.

Pero ahora todo se acabó, ya no habrá más actividades desenfrenadas, ni sabrosos banquetes. Todo será solo un recuerdo del pasado.