Con 13 hijos, no pierden la esperanza de tener una niña
Hay un dicho que dice: "la tercera es la vencida", pero no siempre aplica. Sino que lo digan Irieneu Cruz y Jucicleide Silva, un matrimonio brasileño que ha tenido 13 hijos, esperando tener una niña.
Tienen 20 años como pareja y desde entonces, se prometieron "pulsearla" para sacar adelante la tarea y tener la hija que tanto anhelan.
En un trato como esposos, acordaron que a los varones él les pondría el nombre y a las niñas, sería la mamá. Sin embargo, ella no ha corrido con suerte y su esposo, ha aprovechado los nombres de futbolistas brasileños para sus hijos.
"Siempre he admirado a jugadores como Rivaldo, Roberto Carlos, Ronaldinho y Robinho. Todos los mejores futbolistas parecían tener un nombre que comienza con R. Entonces, a medida que más y más niños llegaban, decidí celebrar el fútbol sudamericano nombrando a mis hijos como los jugadores que más me han gustado", dijo Irieneu Cruz al diario The Sun.
Robson (18 años), Reinan (17), Rauan (15), Rubens (14), Rivaldo (13), Ruan (12), Ramon (10), Rincon (9), Riquelme (7), Ramirez (5), Antonio Bermejo (3), Rafael (2) y Ronaldo (recién nacido) son los nombres de los hijos.
"Sería increíble si uno de nuestros muchachos terminaron jugando para Brasil. Son todos buenos futbolistas, en particular Robson y Rauan que son nuestros delanteros estrella. La excepción es Reinan que prefiere estar persiguiendo a las chicas", añadió el hombre.
Jucicleide reconoce que ha sido difícil sacar adelante a 13 niños, sobre todo porque debe dedicarles tiempo a cada uno.
"Cada vez que hago el almuerzo, debo cocinar un kilo de arroz, un kilo de frijoles y un paquete extra grande de macarrones. Por supuesto que hay momentos en que las cosas son difíciles, pero nadie pasa hambre. Si tenemos un pedazo de pan, es dividido y compartido entre todos, lo bueno es que todos mis hijos se comportan bien", expresó.
Pese a lo atareado que ha sido, ella espera cumplir su sueño de tener una bebé.
"Sería maravilloso ser capaz de elegir su nombre y finalmente, mostrar la tarjeta roja a mi marido".





