Ellas cuentan como sortean estereotipos y se abren camino en carreras STEM

(CRHoy.com) Natalia Rodríguez y Karen Cordero, tienen algo en común. Ambas, en la actualidad, se desempeñan con éxito en puestos que tradicionalmente han sido ocupados por hombres.
Específicamente, laboran en empresas multinacionales en el área del STEM (acrónimo de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, para llegar ahí, tuvieron que sortear retos que en muchas ocasiones fueron "discriminatorios o cargados de estereotipos".
Según Rodríguez, este es un problema con el que deben lidiar todos los días, incluso fuera de nuestras fronteras.
"He tenido que escuchar comentarios de compañeros que dicen que ‘eso se lo dieron por ser mujer', entonces es difícil, porque uno sabe que lo está haciendo bien pero tiene que luchar contra todos esos estereotipos con los que luchamos día con día", dijo.
Ella se desempeña como ingeniera en electrónica en la empresa Teradyne, donde ya cumplió 2 años de laborar y funge como supervisora en diseño de circuito impreso.
El amor por la ingeniería inició cuando ingresó a estudiar en el Colegio Técnico Don Bosco, en Alajuelita, donde participó del programa de talleres exploratorios cursando materias como electricidad e informática, lo que la guió hacia lo en lo que quería dedicarse.
"El principal reto es que como mujeres no nos enseñan que esta carrera puede ser para que nos desarrollemos. Muchas veces está estereotipada (…) hay muchas áreas donde nos podemos desempeñar. No nos enseñan que esta puede ser una opción para nosotras, porque a nivel de industria es muy masculino. A nosotras las mujeres nos cuesta mucho probar que somos valiosas para la organización. Eso es lo más difícil".
Para Karen Cordero uno de los retos es que muchas veces las mujeres sufren de discriminación cuando escogen una carrera relacionada al STEM. Según dice "somos nosotras mismas las que tenemos que dar el ejemplo de que somos capaces y que podemos igual dar todo nuestro potencial para servicio y mostrar ese máximo que tenemos en carreras de ciencias, matemáticas o ingenierías".
Cordero asegura que muchas veces enfrentó situaciones que le afectaron emocionalmente, pero que al final le ayudaron a tener un mayor carácter.
"Pero realmente eso es lo que me ha ayudado a formar carácter y a tomar coraje para enfrentar las diferentes situaciones que se van presentando y también a tener experiencia para dar el siguiente paso a nivel profesional e incluso personal".
Anteriormente, participó incluso en las olimpiadas nacionales de química, lo que la marcó para decidirse por estudiar la carrera de ingeniera en materiales, puesto que ocupa actualmente en la empresa Hologic.
"Hay muchas chicas que ahora se han sentido interesadas. Es responsabilidad de las que estanos aquí y de las que vienen en camino de seguir dando esa lucha y mostrando que podemos hacer las cosas, explotando ese potencial que tenemos", comentó.
Ambas coinciden en aconsejar a las mujeres a que se atrevan a irrumpir en este tipo de carreras, pese a que tradicionalmente han sido ocupadas por hombres.
"Sin duda son carreras estereotipadas, es difícil luchar contra ello para que las mujeres lleguen ahí. Aún falta mucho trabajo para que las niñas y las jóvenes se acerquen a estas carreras y no les tengan miedo. Lo primero es empoderarse de la información (…) no debemos caer en esos estereotipos. Hay que perderle ese miedo a ‘me va a ir mal'. No tenemos que ser perfectas, y por último si tienen esa espinita (de estudiar ingenierías) vayan por ahí", finalizó Rodríguez.