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Reportaje Especial

El éxito de esta familia es tan bueno como su pan

Familia Solano fabrica más de 70 tipos de pan artesanal

Sabíamos que estábamos cerca. Un delicioso aroma a pan recién horneado nos lo avisó desde antes de llegar. Conforme nos acercábamos a la fábrica el olor se volvía más intenso y terminamos con la boca hecha agua.

Una enorme bodega convertida en planta panificadora nos dio la bienvenida. Pintada de blanco, como la harina que usan para fabricar sus productos, la empresa ArtePan se levanta en El Guarco de Cartago y da empleo a 23 personas.

Pero lo que hoy es un próspero negocio fue, en muchas ocasiones, una pesadilla para los Solano. Así lo reconoce Susan, una de las propietarias de esta empresa familiar. Ella, con solo 26 años, cuenta cómo hace 15 años empezaron de cero y eso lo hicieron no una sino muchas veces. Con nostalgia recuerda que en muchas oportunidades tenían que juntar "de cinco en cinco" para poder comprar pan para comer. Hoy ellos lo producen y lo venden a más de 70 negocios.

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A Susan le brillan los ojos de orgullo cuando habla de su mamá, doña Yadira, mujer emprendedora que llegó -muchas veces- a trabajar 24 horas sin parar, con tal de que el negocio saliera adelante, que sus hijos tuvieran techo y alimento y que los clientes quedaran satisfechos.

Recuerda también que todo inició en las manos de Fabián, su hermano, quien limpiaba latas en la panadería de un familiar y hoy es uno de los mejores panaderos del país. "Empezó así, limpiando latas… De ahí fue aprendiendo, llevando cursos y poco a poco empezamos a levantar el negocio", cuenta con una sonrisa que no pierde ni siquiera cuando recuerda los momentos más duros.

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Como muchos otros empresarios, Susan reconoce que "el camino no ha sido fácil". Muchas veces la vida les cobró -según ella- su falta de experiencia y eso los llevó a hacer malos negocios con gente que se aprovechó de ellos. Pero eso no los detuvo. "Nunca quisimos renunciar al sueño", dice.

Cuando hace poco más de seis años estuvieron a punto de perder hasta la casa, se unieron con más fuerza, sacaron de tripas corazón y le pusieron más empeño al negocio. Desde entonces, ArtePan ha crecido como la levadura: poco a poco pero a buen paso bajo la mirada atenta de los Solano. Hoy cuentan con cuatro puntos de venta y se precian de hacer el mejor pan artesanal del país. De eso dan fe las decenas de personas que hacen fila en sus panaderías para llevarse a la boca este pan que parece, verdaderamente, caído del cielo.