Supervisores pagan hasta 84 veces el valor de un bien por obligación de tramitar compras mediante Banco Central
Mecanismo obliga a supervisados a tramitar sus compras a través del Banco Central
En marzo de 2021, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero Nacional (Conassif) necesitaba enviar a un empleado de su Auditoría Interna a un curso en el exterior. El costo estimado de este curso era de ₡168.975; sin embargo, enviar a ese empleado a capacitarse terminó significando un pago total ₡2.016.285; es decir, un 1.093% más caro que el valor original.
Ese mismo año, pero en mayo, la misma dependencia requirió realizar la compra de tres bienes cuyo valor era de ₡56 mil. Por esa compra, el Banco Central terminó facturando ₡4.704.309; es decir, 84 veces el valor original del bien.
Una norma que se ha venido aplicando obliga a las entidades del sistema de supervisión financiera – Conassif, Superintendencia de Pensiones (Supen), Superintendencia General de Valores (Sugeval), Superintendencia General de Seguros (SUGESE) y Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF), a que si requieren contratar cualquier bien o servicio para sus funciones, no pueden hacerlo directamente, y en su lugar todo deben hacerlo a través del Banco Central.
Esta obligación ha venido encareciendo el costo de operación de estas entidades a nivel administrativo a un nivel "sofocante", preocupación que se vio plasmada en el informe de auditoría As-AI-CNS-2-2023 que analizó esos sobrecostos y en una consulta reciente a la Procuraduría General de la República, la cual fue contestada en abril pasado.
La respuesta que dio la Procuraduría vendría a significar la tabla de salvación de las entidades de supervisión, ya que les dio a estas entidades la independencia y autonomía suficientes para comenzar a realizar ellos sus propios trámites de compra, sin tener que pasar por el Ente Emisor.
Millonario historial
La resolución de la Procuraduría no borra una larga historia de costosos pagos realizados al Banco Central a lo largo de los últimos años.
El problema es que la entidad no tomaba en cuenta el costo unitario del bien o servicio, sino el tiempo y horas /hombre utilizadas para realizar el trámite, sin importar que terminara costando más que el valor original.
Sin embargo, incluso ese detalle fue cuestionado en el informe de Auditoría, ya que señaló que en procesos en donde se ocupó el mismo tiempo, hubo cobros muy dispares.
Otro cuestionamiento fue el constante aumento en ciertos costos. Por ejemplo, en enero de 2021 al Conassif le cobraron por el almacenamiento de 103 cajas ₡107.061. Sin variar la cantidad de unidades ni los metros cuadrados ocupados, ese monto había crecido a ₡163.759 para el cierre de diciembre de ese año.
"Todos los meses el costo real de los inductores varían, aspecto que incide en el monto a cobrar al CONASSIF y a su Auditoría Interna, indistintamente de la cantidad de unidades de inductor utilizadas", señaló el documento.
De acuerdo con las estimaciones del órgano interno, para 2012 los gastos administrativos pagados por esas entidades al Central alcanzaron los ₡3.254 millones. Para 2023 la cifra fue de ₡11.563 millones, pasando de representar un 13,5% del presupuesto a un 35% el año pasado.
CRHoy.com consultó sobre el tema al Banco Central. Solo de las Superintendencias para 2022 el Central reportó haber cobrado ₡8.825 millones y en 2023 ₡8.739 millones. La principal es la Sugef.
Según el Ente Emisor para la atención de servicios por parte del BCCR tienen destinados alrededor de 40 funcionarios; sin embargo, no se trata de personal dedicado exclusivamente a brindar esos servicios.
Por estos trabajadores paga un monto anual en remuneraciones que asciende a ₡1 339,6 millones.
En la consulta planteada ante la Procuraduría, y en el informe de la Auditoría del Conassif, se evidencia la preocupación de estas entidades de los crecientes pagos y se abrió la puerta a la eventualidad de que estos trámites sean asumidos por su propia cuenta.
El Central señaló que de momento esta posibilidad no se ha planteado, aunque si eso ocurre habría que replantear posiblemente las cargas de trabajo de su personal. No adelantaron si eso significa recortes.
"De momento no han indicado su intención de dejar de recibir servicios por parte del Banco Central. No obstante, como se indicó en una consulta anterior, el personal que brinda servicio está conformado por colaboradores del BCCR que también atienen las necesidades institucionales del Banco Central y si eventualmente los órganos de desconcentración máxima deciden dejar de utilizar algún servicio del Banco, se tendría que realizar el análisis de cargas de trabajo correspondiente", indicaron a través de la Oficina de Comunicación.
