Sin nuevas reformas, necesidades de financiamiento comenzarían a ceder hasta 2024

(CRHoy.com) En un escenario pasivo, en donde no se toman medidas adicionales, las necesidades de financiamiento del gobierno central subirán en 2023 un poco más que lo que serían para este 2022, y no será sino a partir de 2024 que comenzaría una tendencia descendente.
Las necesidades de financiamiento implican el dinero que necesita el gobierno para operar. Incluye desde el dinero para el salario y gastos operativos hasta para el pago de la deuda interna y externa.
Para este año se estiman unas necesidades brutas de financiamiento equivalentes al 9,8% del Producto Interno Bruto (PIB). Para el siguiente año la nueva administración requerirá un 10,1% del PIB y para 2024 bajará a un 9,6% del PIB.
Las proyecciones forman parte de la Estrategia de Deuda de mediano plazo publicada recientemente por el Ministerio de Hacienda.
Las altas necesidades que todavía persisten para este año y al menos hasta 2024 obedecen en su gran mayoría al pago de deuda y las amortizaciones, que en su totalidad sumarán un 6,5% del PIB cada año entre 2023 y 2025.
Siempre y cuando el gobierno no se exceda en el gasto, el déficit del gobierno central se irá reduciendo paulatinamente, hasta alcanzar un 1,7% del PIB para 2027.
Según Hacienda, estas proyecciones no incluyen rendimientos adicionales por los proyectos de ley que se encuentran actualmente en la Asamblea Legislativa, sino sólo los que resultan de la continua implementación de la Ley de Reforma Fiscal aprobada en el 2018 que incluye la estricta aplicación de la regla fiscal.
Es decir, si esta norma no se sigue agujereando como ocurrió en la administración pasada, habrá más opciones para reducir esas necesidades de recursos.
Además, se debe tomar en cuenta el éxito que ha tenido el gobierno en la recaudación tributaria, cuyos ingresos se elevaron en más de un 20% entre marzo de este año y el mismo mes del año pasado, producto de una mayor recaudación en tributos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y a las utilidades.
"Las necesidades de financiamiento del Gobierno se constituyen a partir del resultado fiscal primario, los vencimientos de deuda, así como los intereses de deuda a pagar. Gracias a la dinámica de los ingresos y la contención del gasto, pareciera que el país se dirige hacia una estabilización de las finanzas públicas, de manera que las necesidades de financiamiento tienden a decrecer para los siguientes años, esto a pesar de los importantes compromisos del país para dar cumplimiento al pago de la deuda", indicó Hacienda en el documento.