¿Por qué la pobreza se mantiene estable si el ingreso de los hogares cae?
A pesar de que el ingreso promedio de los hogares sufrió una considerable caída en Costa Rica durante 2026, la pobreza se mantuvo sin cambios estadísticamente significativos.
Estas conclusiones forman parte de los resultados de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2026, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Según el estudio, el ingreso mensual promedio de los hogares pasó de ₡1.209.825 en 2025 a ₡1.163.728 en 2026, para un reducción del 3,8 %.
En cuanto al ingreso por persona, este se estimó en ₡467.197 mensuales en 2026, lo que representa una disminución estadísticamente significativa del 3,8 % en comparación con los ₡485.792 registrados en 2025.
Por su parte, el 15,4 % de los hogares del país se encuentra en situación de pobreza, una cifra que no presenta una variación estadísticamente significativa con respecto al año anterior. En términos absolutos, esta proporción corresponde a 298.713 hogares en situación de pobreza, es decir, 12.348 más que en 2025.
El porcentaje de hogares en pobreza extrema se estimó en un 3,8 %, sin una variación estadísticamente significativa con respecto a 2025. En términos absolutos, el número de hogares en pobreza extrema pasó de 71.336 en 2025 a 73.830 en 2026.
Metodologías utilizadas
Según la metodología utilizada para medir la pobreza en Costa Rica, los cambios en su incidencia están determinados por dos factores:
- Línea de pobreza: umbral establecido para clasificar un hogar como pobre o no pobre. Representa el monto mínimo requerido para satisfacer las necesidades básicas alimentarias y no alimentarias. Para calcularla, se requiere conocer el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y estimar el costo de las necesidades básicas no alimentarias.
- Ingreso mensual por persona de los hogares: particularmente, el de los hogares de menores ingresos.
Esto sugiere que la pobreza tiende a aumentar cuando disminuyen los ingresos de los hogares más pobres o cuando aumenta el valor de las líneas de pobreza. Por el contrario, se espera una disminución de la pobreza cuando aumentan los ingresos de los hogares más pobres o se reduce el valor de dichas líneas.
¿Qué pasó?
Sin embargo, en 2026 disminuyeron los ingresos de los hogares de los grupos más pobres y vulnerables, pero también se redujo el valor de las líneas de pobreza, por lo que ambos efectos se contrarrestaron.
En el grupo que comprende al 20 % de los hogares más pobres (primer quintil), el ingreso mensual per cápita pasó de ₡88.151 a ₡85.054, lo que representa una reducción del 3,5 %. En el segundo quintil, disminuyó de ₡186.810 a ₡182.215, es decir, un 2,5 %.
El INEC explica que, para analizar la pobreza extrema, es necesario observar el costo de la Canasta Básica Alimentaria en comparación con la evolución del ingreso por persona de los hogares ubicados en el primer quintil.
En 2026, el costo de la CBA disminuyó un 4,5 % en la zona urbana y un 3,8 % en la rural, mientras que el ingreso por persona de los hogares del primer quintil disminuyó un 5,7 % en la zona urbana y un 7,7 % en la rural.
Esto ayuda a explicar por qué no se registró un aumento estadísticamente significativo de la pobreza extrema, a pesar de la disminución del ingreso por persona de los hogares.
Por otro lado, para analizar la pobreza total, es necesario comparar la variación de la línea de pobreza con la del ingreso por persona de los hogares ubicados en los primeros quintiles.
En la zona rural, es particularmente relevante considerar los dos primeros quintiles, dado que la incidencia de la pobreza ronda el 20 %.
En ambas zonas disminuyó el ingreso por persona de los hogares de los primeros quintiles. Sin embargo, también se redujo el valor de la línea de pobreza en ambas zonas, lo que compensó nuevamente el efecto de la disminución de los ingresos sobre la incidencia de la pobreza.
