Microempresas en el país: Mayoría no lleva contabilidad y operan en la informalidad

Prevalece la informalidad en los negocios

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

Las microempresas constituyen una parte fundamental de la economía costarricense. Pero la mayoría de ellas operan en la informalidad y requieren apoyo para sobrevivir.

En Costa Rica, se estimó en 394.540 el total de microempresas de los hogares en 2023, 3,9% menos que en 2022, y en 380.614 el total de trabajadores independientes, 3,7% menos que en 2022, según datos de la Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares (Enameh) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

¿Cuáles son las principales características de estos emprendimientos y cuáles son sus necesidades más importantes?

Según el estudio del INEC, del total de trabajadores independientes, el 68,6% son hombres y el 31,4% son mujeres.

Esta distribución por sexo no se aleja mucho de la distribución de personas ocupadas en el país, de acuerdo con cifras de la Encuesta Continua de Empleo (ECE), que indican que el 62,5% son hombres y el 37,5% son mujeres.

Esto significa que las diferencias en la participación por sexo de los dueños de las microempresas se explican
principalmente por el aporte total que tienen las mujeres en el mercado de trabajo, o sea, no es una característica estricta de esta condición de empleo independiente.

Si se analiza por edad, el 70,9% de las personas dueñas de estos negocios está entre los 35 y 64 años, mientras que los más jóvenes, de 25 a 34 años representan el 14%, y las personas menores de 25 años representan el 3,0%. El restante 11,7 % corresponde a adultos mayores. La edad promedio de las personas trabajadoras independientes es de 48,7 años.

El 55,0% de las mujeres microempresarias tienen 45 años o más, mientras que en el caso de los hombres es el 65,6%. La edad promedio de las mujeres es de 46,8 años y la de los hombres es de 49,6 años.

Por nivel de educación, entre las personas dueñas de estos negocios predomina la baja escolaridad en la educación regular. El 45,4% tienen primaria completa o menos, mientras que el 16,2% poseen educación superior.

Vida promedio

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

De acuerdo con la Enameh, en promedio, las microempresas tienen 12 años de desarrollar su actividad económica en el país.

Al analizarlas por actividad económica se observan diferencias: en el sector agropecuario, el promedio es de 18 años, en el sector industria es de 13 años, en el sector comercio es de 11 años y en el sector servicios las microempresas tienen en promedio 10 años.

Otra condición que caracteriza a las microempresas es que en el 94,5% de las actividades económicas, la persona productora trabaja sola, con sus socios o con personas que le ayudan ocasionalmente o de forma no remunerada (cuenta propia). El restante 5,5% son dueños que emplean a personas de forma remunerada y permanente (empleadores), sean de su propio hogar o de otro.

En este tema resalta una diferencia, según el sexo de la persona microempresaria. Del total de hombres, el 6,3% son empleadores, mientras que del total de mujeres lo son el 3,8%.

La mayoría de las microempresas de los hogares, el 80,6%, son unipersonales. El 10,8% cuenta con dos trabajadores y el 8,6% tiene tres o más trabajadores (incluyendo al dueño de la actividad económica).

Informalidad

Imagen con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

La mayoría de las microempresas de los hogares en Costa Rica opera bajo la informalidad, según la encuesta.

De las 394.540 microempresas de los hogares en el país, por ejemplo, el 81,9% no poseen registros contables formales, el 98,8% no están inscritas en el Registro Nacional con cédula jurídica y el 99,2% no tienen un salario fijo asignado para el propio trabajador independiente, ya sea por cuenta propia o empleador.

Incluso, algunas microempresas poseen dos de estas características de informalidad simultáneamente: el 98,0% no están inscritas con cédula jurídica y el trabajador independiente no se asigna salario; el 81,6% no están inscritas con cédula jurídica y no tienen registros contables formales, y el 81,5% de los trabajadores independientes no se asignan salario y no llevan libros de contabilidad formal.

También se destaca que el 81,2% de estos negocios presentan las tres características a la vez, es decir, no poseen cédula jurídica, no cuentan con registros contables formales y no tienen un salario fijo asignado de forma permanente.

El sector donde se presentan estos casos en mayor grado es en la industria, con el 88,2% de las microempresas que tienen las tres características, les siguen comercio, con el 83,2%, agropecuario, con el 79,8%, y servicios, con el 77,9 %.

Otras características de interés estudiadas que ayudan a comprender el nivel de informalidad de las microempresas de los hogares son las siguientes:

  • El 55,7% no están inscritas en ninguna instancia pública.
  • El 67,7% no tienen ningún tipo de contabilidad (régimen tradicional o régimen simplificado).
  • E 70,1% no cuentan con factura timbrada ni factura electrónica.
  • El 68,6 % de los negocios no cuentan con local.
  • El 32,0% no usa productos financieros para el negocio.
  • El 56,3% no cuentan con seguro social para la persona dueña de la actividad económica.

Necesidades

billetes

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

El estudio también indagó sobre las necesidades que los emprendedores consideran para permanecer en el mercado o crecer.

El acceso a préstamos es la principal necesidad. Este requerimiento lo mencionan  el 26,4% de los emprendedores.

Le siguen en importancia diversificar los productos o servicios, con 20,1%, y el acceso a capacitación, con 18,5%.

Al observar las principales necesidades de los emprendedores, según el sector de actividad económica, se observa que en los cuatro sectores (agropecuario, industria, comercio y servicios) el mayor porcentaje de menciones están dirigidas al acceso a préstamos, acceso a capacitación y diversificar los productos o servicios.

Uso de tecnologías

Fotografía con fines ilustrativos. (Archivo/CRH).

El uso de las tecnologías de información y comunicación (TIC) en los trabajadores independientes es un aspecto que puede ser clave en el desempeño de la actividad. Su utilización puede estar relacionada con la búsqueda de clientes, proveedores y todo tipo de logística.

En las microempresas, el dispositivo más utilizado para labores del negocio es el teléfono celular (93,5%), seguido en importancia por la computadora (19,6%), el teléfono fijo (7,6%) y otros dispositivos como tabletas y fax (3,6%).

El 86,9% de las microempresas tienen acceso a Internet para llevar a cabo sus actividades y de estas, el 93,8% lo usan principalmente para enviar y recibir correos o mensajes, el 85,6% para atender a los clientes, y el 79,8% para realizar llamadas telefónicas o videoconferencias. El 4,5% de los negocios no cuentan con ninguna de estas tecnologías para el desarrollo de su actividad productiva.

Por sector de actividad económica, resalta que el sector agropecuario tiene la más baja utilización de las TIC y acceso a Internet, en comparación con las microempresas de los otros sectores.

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