IVA para la canasta básica afectaría a las familias de menos ingresos

Advierte análisis elaborado por centro de la UNA

Pasillo de supermercado en San José. Imagen con fines ilustrativos. Archivo CRH

Aumentar la tarifa del 1 % al 13 % del impuesto al valor agregado (IVA) para la Canasta Básica Tributaria (CBT), una medida que valora el Gobierno para enfrentar la caída de los ingresos tributarios, afectaría más a las familias de menores ingresos.

Así lo advierte un estudio del economista Leiner Vargas, investigador del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA).

A pesar de que el Gobierno valora hacerlo mediante un modelo de "IVA personalizado" para devolver eventualmente el impuesto a los grupos de menores ingresos, el análisis contempla los riesgos de que esta medida no cumpla el fin propuesto.

¿Quién pagaría más?

El estudio indica que el aumento del IVA para la canasta básica tendría un efecto significativo en la recaudación tributaria. Un incremento del 1 % al 13 % elevaría la recaudación de ₡42.065 millones a ₡546.841 millones. Esto representaría un 1 % del producto interno bruto (PIB).

Sin embargo, Vargas señala que el costo social de la medida golpearía de manera regresiva a los hogares.

Para el grupo más pobre de la población (primer quintil), que percibe un ingreso promedio mensual de ₡321.351, el cambio representaría un impacto equivalente al 6,7 % de los ingresos percibidos.

En el caso del segundo grupo, que incluye a hogares en condición de vulnerabilidad económica y con un ingreso promedio mensual de ₡604.749, el efecto rondaría entre un 4 % y un 5 %.

Si se considera que el primer grupo destina un 44,1 % de sus ingresos mensuales a la compra de bienes de la canasta básica y el segundo un 28,8 %, el efecto adquiere otra dimensión.

"Para un hogar del primer quintil, la magnitud equivale a perder cerca de un mes de capacidad de compra alimentaria al año. Para el segundo quintil, que está compuesto por hogares vulnerables no pobres, el riesgo de caer por debajo de la línea de pobreza es relevante", indica el estudio.

¿Y los demás grupos?

Los tres grupos restantes percibirían efectos menores de aplicarse el ajuste en el IVA.

Para el tercer grupo, la carga sobre sus ingresos sería de entre un 2,5 % y un 3,5 %. En el cuarto bajaría a un rango de entre un 1,5 % y un 2 %, mientras que en el quinto se ubicaría entre un 0,6 % y un 1 %. Los dos últimos grupos (quintiles) abarcan a las familias de mayores ingresos.

A diferencia del primer grupo, que destina casi la mitad de sus ingresos a la compra de bienes de la canasta básica, el quinto —el de mayores ingresos—, cuyo ingreso promedio mensual es de ₡2.675.743, destina solo un 9,9 % de ese monto a la adquisición de estos productos.

Efectos adversos

El análisis menciona que, de entrada, habría un aumento directo del 11,9 % en el precio final que paga el consumidor por bienes esenciales como arroz, frijoles, huevos, lácteos, panes, harinas y proteínas (pollo, res, cerdo, atún y sardinas).

Asimismo, advierte que, si se toma en cuenta una serie de indicadores que miden la desigualdad económica, la progresividad del impuesto y los efectos redistributivos, el resultado sería pernicioso en todos los escenarios.

Además, la idea de aplicar un IVA personalizado, con un mecanismo de devolución del impuesto a los sectores más vulnerables, puede chocar de frente con la realidad.

"Dadas las brechas de cobertura de los registros sociales y la experiencia regional con estos esquemas, la probabilidad de errores de exclusión en el primer grupo es suficientemente alta como para desaconsejar la medida en su formulación actual", apunta el informe.

Entre los riesgos destacan la posibilidad de que exista población vulnerable sin estar registrada en los sistemas de focalización, como el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube); la alta informalidad del mercado laboral en el país, que afecta a unas 800.000 personas; la migración irregular y la población adulta mayor que no recibe ni siquiera una pensión no contributiva.

"La evidencia regional no es alentadora: los esquemas de focalización de transferencias en América Latina, incluida la experiencia uruguaya con el IVA personalizado, registran errores de exclusión de entre el 20 % y el 40 % en el primer grupo, y las brechas de cobertura de Sinirube, particularmente en la población informal, rural y migrante, sugieren que el país no está exento de ese patrón", destaca el estudio.

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