Grupos financieros internacionales se llenan de dudas ante confusas señales del país
Bank of America: Diálogo es una discusión "interminable" y "poco probable que tenga éxito"

(CRHoy.com) Por un lado una mesa de diálogo que no integra a los miembros del gobierno, por otro, otra mesa oficializada por el gobierno pero que apenas está en la etapa de ponerse de acuerdo sobre cómo ponerse de acuerdo. De forma paralela los diputados se mantienen ocupados en sus propias discusiones políticas a la espera de que las eventuales decisiones lleguen a la Asamblea Legislativa, y desde afuera, el Fondo Monetario Internacional (FMI) simplemente esperando.
La realidad política no puede estar más enredada para Costa Rica con el apremiante de que el reloj avanza y cada segundo es un paso en firme hacia un eventual default.
De ello son muy conscientes fuera de nuestras fronteras, donde los mayores organismos financieros internacionales sacan sus propias conjeturas: un gran signo de interrogación dibuja todos los análisis.
Este mes, al menos tres organismos financieros internacionales han expresado su recelo sobre lo que vive el país, entre ellos Barclays, una de las principales firmas financieras domiciliada en Londres; Bank of América, un poderoso conglomerado estadounidense, y Jefferies, una empresa multinacional de servicios financieros y de bancos con sede en Nueva York.
Barclays nos compara con El Salvador
En un informe emitido este 22 de octubre en el cual analiza la situación de los mercados emergentes de la región, Barclays coloca a Costa Rica y el Salvador como dos de las naciones con su situación fiscal más comprometida y que enfrentan "un panorama incierto".
Pese a que las señales que manda Costa Rica al extranjero no son claras, Barclays asegura que la situación del país respecto a El Salvador son un poco mejores pues el país tiene todavía un poco más de espacio.
Parte de ese espacio tiene que ver con el acceso que todavía existe al financiamiento en el mercado interno.
"Nosotros pensamos las autoridades tienen la capacidad de utilizar esta opción mientras intentan negociar la agenda de reformas y el programa del FMI", indicaron.

Barclays compara en su informe a Costa Rica y El Salvador. En estas gráficas por ejemplo, se detalla, a la derecha, las tendencias en las curvas de rendimiento domésticas, en donde Costa Rica ya casi alcanza niveles similares a los de esa nación.
Sin embargo, la organización es clara en que ambas naciones enfrentan el reto de un "probable deterioro de las condiciones de liquidez en los próximos meses".
La organización incluso duda de que el país logre alcanzar el acuerdo con el Fondo antes del primer trimestre del 2021.
"A pesar de que Costa Rica tomó la iniciativa al presentar una agenda de reformas y mirar al FMI en busca de apoyo, sus planes han sufrido reveses y al menos están retrasados (…) Como alternativa, construir consenso sobre medidas para abordar los desequilibrios fiscales, el gobierno ha tratado de iniciar un diálogo con múltiples sectores, pero hasta ahora no ha tenido éxito en traer a las otras partes a la mesa. Considerando el riesgo de iteraciones adicionales en este proceso y la dificultad de alinear las opiniones de un gran grupo de sectores, parece poco probable que un programa del FMI sea firmado antes del primer trimestre de 2021".
El organismo no es ajeno a la realidad política. Señala claramente que la decisión de sacar a la Asamblea Legislativa y elegir las discusiones sectoriales podría ser una señal de que las propuestas del gobierno carecen de apoyo político.
"Aunque creemos que el margen para recortar gastos es limitado, un paquete más equilibrado podría ser una opción viable. Creemos que esto podría requerir un ajuste más gradual que el inicialmente propuesto por las autoridades, pero con un componente permanente mayor. Sin embargo, en ese caso la resistencia puede provenir del gobierno, que probablemente tratará de minimizar el efecto en sus constituyentes.
Bank of America: Éxito "poco probable"
El 15 de octubre, el informe "Costa Rica Economic Watch" de Bank of America Global Research da cuenta a sus inversionistas de las mesas de diálogo que el gobierno planeaba, y de que Costa Rica optaba por esta decisión a pesar de la premura con que se debe atender el problema del déficit fiscal en el país.
Para este importante grupo financiero, la señal que da Costa Rica es de muchas dudas, tanto que ni siquiera confían que se tenga éxito.
El grupo advierte también de que mientras toda esta discusión se da, el déficit fiscal sigue aumentando, el endeudamiento sigue creciendo y los ingresos siguen disminuyendo.
Jefferies: "No captan la crisis que enfrentan"
Las dudas que envía Costa Rica como señal tampoco son ajenas para el grupo financiero Jefferiesa una entidad que da servicios de asesoría financiera y de mercados de capitales.
En una comunicación a los inversionistas enviada la semana pasada por su director Gregory A. Fisher, la entidad advierte que en Costa Rica parece que los políticos no "captan" la crisis que Costa Rica está enfrentando.
Su reacción se produjo tras el rechazo por parte de una comisión legislativa, del presupuesto ordinario para el próximo año.
Jefferies señaló directamente al Partido Acción Ciudadana (PAC) por no avalar los últimos recortes planteados por la oposición al plan de gastos para 2021, a pesar de que existía ya un compromiso del propio ministro de Hacienda, Elian Villegas, por ajustar el presupuesto en ₡150 mil millones.
De acuerdo con la organización, se han venido arrastrando y posponiendo recortes en el gasto, al tiempo que desde la oposición también se han lanzado iniciativas para promover exenciones fiscales.
Los avisos que ya está dando Costa Rica a los mercados internacionales llegan como antesala a las calificaciones que muy posible realizarán las calificadoras internacionales para final de año, en donde de momento las perspectivas son negativas y la mayoría teme que en lugar de mejorar, se degrade al país al nivel de bonos basura.
"A cómo se ha comportado el país o las calificadoras se apiadan y no nos cambian o muy probablemente más bien nos den el empujoncito para caer de una categoría de inversión altamente especulativa a inversión basura. Estamos a una grada, nada más es bajar un escalón. Es altamente probable que suframos esa baja, no lo puedo afirmar, pero así apunta a que va a ser", dijo el economista Eli Feinzaig.


