Gobierno anterior armó ruta para elevar deuda sin pasar por control legislativo
La administración anterior construyó un mecanismo para asegurarse un mayor endeudamiento público sin necesidad de autorización de la Asamblea Legislativa.
En julio del año pasado, el entonces presidente de la República, Rodrigo Chaves, y su ministro de Hacienda, Nogui Acosta (hoy diputado), firmaron un decreto que estableció el procedimiento para la emisión de títulos valores en moneda extranjera en el mercado costarricense.
Esa normativa autoriza ahora al Ministerio de Hacienda a emitir y cancelar títulos de deuda interna en moneda extranjera, con el propósito de captar recursos financieros destinados a cubrir las necesidades de financiamiento del Gobierno Central, así como de propiciar una gestión del portafolio de deuda pública mediante su diversificación por moneda, tasa de interés, plazo y fuente de financiamiento.
Esto le ha permitido a Hacienda, a través de la Dirección de Deuda Pública, realizar hasta el momento tres colocaciones de bonos de deuda interna en euros en el mercado local, sin necesidad de aprobación del Congreso, como sí ocurre con las emisiones de títulos de deuda en el mercado internacional.
- Primera emisión: efectuada el 21 de noviembre de 2025, por €1.000 millones. Su vencimiento es en 2030 y logró una tasa de interés del 5,50 %.
- Segunda emisión: colocada el 15 de enero de 2026, por €1.000 millones. Este título tiene un plazo de 10 años (vencimiento en 2036) y un rendimiento neto del 6,01 %.
- Tercera emisión: realizada el 27 de abril de 2026, por un monto de €1.000 millones. Se colocó a un plazo de siete años y una tasa de rendimiento del 5,83 %.
Aunque el Ministerio de Hacienda emitió esos títulos de deuda interna en euros en el mercado local, los recursos para adquirirlos provinieron de inversionistas que participan en el mercado a través de puestos de bolsa, los cuales representan a clientes del exterior interesados en invertir en ese tipo de valores.
Modificación
Acosta explicó que, debido a que Hacienda recurre reiteradamente al mercado local —el cual es pequeño, de corto plazo, de volumen limitado y con tasas de interés que fluctúan mucho—, se modificó la normativa para aclarar el tratamiento fiscal que se le da a un inversionista local y a uno internacional en el mercado costarricense.
"A través de eso se logró hacer una emisión en una nueva moneda, el euro, en el mercado local. Inversionistas internacionales, utilizando los medios legales que ya existen, compraron esos títulos. En este sentido, hay mayor competencia en el mercado, mayor profundización, pero particularmente algo que es bien importante: las tasas de interés van a estar influenciadas por el apetito de los inversionistas y no por las necesidades de liquidez del Ministerio de Hacienda", detalló.
El exministro afirmó que los inversionistas extranjeros siempre han tenido la posibilidad de comprar títulos en el mercado local, pero había poca confianza y no existía claridad sobre el tratamiento fiscal.
¿Cómo surgió?
Hacienda recurrió a las colocaciones de bonos en euros en el mercado local debido a la preocupación del Congreso por el alto endeudamiento del país con nuevas emisiones de eurobonos en el mercado internacional.
El artículo 121 de la Constitución Política establece que una de las facultades de la Asamblea Legislativa es aprobar o improbar el endeudamiento externo de Costa Rica.
"Había una propuesta de eurobonos para colocar en el mercado internacional; sin embargo, los diputados no estuvieron dispuestos a hacer las modificaciones en la autorización y, por lo tanto, tuvimos que buscar opciones alternativas. Esta es una que construimos a lo largo del gobierno anterior", reconoció Acosta.
El 1.° de octubre de 2025, la Asamblea Legislativa rechazó, por segunda ocasión, una reforma a la Ley de Eurobonos, la cual buscaba flexibilizar las condiciones fiscales que permitieran al Ministerio de Hacienda colocar títulos valores por $2.000 millones en los mercados internacionales.
Esos $2.000 millones formaban parte de una autorización que el Congreso dio al Poder Ejecutivo para colocar un total de $5.000 millones en eurobonos el 29 de noviembre de 2022.
De ese monto, Hacienda logró colocar $3.000 millones en dos emisiones, cada una de $1.500 millones, en el mercado internacional durante 2023.
No obstante, los diputados no dieron su aval a una colocación por $1.000 millones en 2024 ni a otra por un monto igual en 2025, al alegar que el Gobierno no había cumplido las metas macroeconómicas acordadas con la oposición que inicialmente autorizó la colocación de $5.000 millones.
Ante ello, Hacienda realizó las modificaciones normativas para efectuar colocaciones millonarias de bonos de deuda interna en euros, adquiridos por inversionistas extranjeros, sin necesidad de pedir autorización a la Asamblea Legislativa.

