FMI pide al BCCR avanzar a una política monetaria neutral en los próximos meses
La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que concluyó su visita al país este viernes recomendó al Banco Central de Costa Rica (BCCR) permitir que el tipo de cambio del dólar se mueva con flexibilidad y en respuesta a las condiciones de mercado.
Así lo indicó el jefe de la misión, Ding Ding, en una declaración que leyó en una conferencia de prensa con el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, y el presidente del BCCR, Róger Madrigal.
Manifestó que la entidad monetaria "ha demostrado un historial de éxito en la formulación de políticas prospectivas con base en los datos".
No obstante, aseguró: "El BCCR, que comenzó a relajar su política monetaria de forma adecuada en cuanto se redujeron las presiones inflacionarias, debería continuar con su prudente retorno a una política monetaria neutral en los próximos meses. Debe permitirse que el tipo de cambio se mueva con flexibilidad en respuesta a las condiciones del mercado y, con las reservas internacionales en niveles adecuados, la intervención del Banco Central en el mercado de divisas debería limitarse a responder a las condiciones desordenadas del mercado".
Además, Ding Ding mencionó que las autoridades siguen comprometidas con la institucionalización de la autonomía del BCCR, así como con la clarificación de su mandato y de sus procesos de toma de decisiones.
Distintos economistas han cuestionado a las autoridades del Banco Central por mantener una política monetaria restrictiva que ha provocado la abundancia de dólares en el mercado cambiario, con la consecuente caída del tipo de cambio, en perjuicio de algunos sectores de la economía, como los exportadores, el agroindustrial y el turismo.
La afirmación la hizo Ding Ding luego de anunciar que el equipo técnico del FMI recomienda hacer los últimos desembolsos por un total de $510 millones al país, tras revisar el cumplimiento de compromisos y la evolución de la economía nacional.
Los desembolsos corresponden a $270 millones del Servicio Ampliado del FMI (SAF) y $240 millones del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (SRS).
