Banca privada aceleró reducción en intereses para créditos y acortó brecha con la pública
Tasa Básica Pasiva en su punto histórico más bajo

(CRHoy.com) Desde que inició la pandemia en marzo del 2020 y más activamente en los últimos 12 meses, los bancos del sector privado se han visto más activos que los del público en la reducción de las tasas de interés para préstamos.
Históricamente las tasas para préstamos del sector privado han sido más elevadas que en el público, pero en el último año esta brecha se ha venido reduciendo y así lo confirmó el propio Banco Central en su más reciente Informe Mensual sobre la Coyuntura Económica (IMCE), al señalar que la tasa de interés activa de la banca privada "registró las mayores disminuciones, con lo que la brecha en el diferencial de tasas respecto a la banca pública fue menor".
Esta reducción en las tasas de interés está estrechamente ligada con la política monetaria del Ente Emisor, que durante la pandemia aceleró la reducción de su tasa de política monetaria. Esta tasa es la que sirve de referencia a los bancos para sus transacciones interbancarias y se refleja tiempo después en los intereses que se cobra a los deudores (debido al "menor costo" que representa prestar el dinero).
De acuerdo con los datos, a un deudor del sector de manufactura a julio su cuota en colones le resultaba 3,11 puntos porcentuales más barata que en marzo del año pasado. Al mismo deudor pero con un préstamo en un banco público la reducción fue de apenas 0,58 puntos.
Las proporciones son similares en el sector turístico, pero están más equiparadas para el comercio, en donde toda la banca ha bajado sus tasas por arriba de los dos puntos porcentuales.
Uno de los segmentos que más deudores posee es el de las tarjetas de crédito y en este también se ha dado una clara diferencia entre ambos tipos de entidades bancarias.
En la banca privada la reducción fue de 3,8 puntos desde marzo del 2020 (contra 0 de la banca pública, o bien de 1,4 puntos porcentuales desde julio contra más bien un incremento de 0,5 puntos en la pública. Siempre en relación con las tasas ligadas a moneda local.
Esto significa que para el mercado de tarjetas la mayor reducción se produjo los primeros meses de la pandemia, si bien en la banca privada la tendencia a la baja se ha mantenido hasta este año.
El otro segmento de gran peso es el crédito de consumo en donde la reducción desde el inicio de la pandemia es casi igual en la banca pública y privada, pero a partir de julio más bien hubo un ligero incremento en la pública.
A nivel general, el promedio de las tasas en colones se redujo de un 11,4% que estaba en marzo del 2020 a un 9,8 % en que se ubicó en julio.
Los bancos definen sus tasas al público de acuerdo a un promedio de tasas del mercado que se denomina Tasa Básica Pasiva (TBP) y que es calculada por el Banco Central. Esta tasa llegó a su mínimo histórico la semana pasada al alcanzar un 2,95%. Por lo general un banco define la cuota de los intereses de un crédito poniendo como mínimo la TBP más un porcentaje (TBP+5 %, por ejemplo).
Esto lleva a algunos analistas a afirmar que este es un momento idóneo para obtener un crédito dado su "bajo costo".
"Una parte de la población endeudada tiene anclada su deuda a las fluctuaciones de la TBP. En este caso todos esos deudores tienen una mejoría en sus pagos de deuda y al estar anclados a la TBP les corresponde un oxígeno a cada uno. Una ventaja para todo mundo es que se puede negociar una deuda más barata porque el dinero está costando mucho menos y los bancos están siempre amables en readecuar deudas. Quienes salen ganando son los consumidores", afirmó el analista financiero Daniel Suchar.
Sin embargo, el consejo a la hora de adquirir estos créditos siempre está ligado a la capacidad de pago, la cual se calcula en que la cuota del préstamo no sobrepase el 30% de los ingresos.
Esta reducción en las tasas de interés no necesariamente estaría empujando a más gente a desbordarse por obtener préstamos. Si bien las cifras han tenido a mejorar respecto al año pasado, ese incremento es relativamente bajo y estaría especialmente explicado por readecuaciones en busca de mejores condiciones.
El crecimiento del crédito al sector privado alcanzó una tasa de crecimiento interanual de 4 % en julio contra un 1,4% hace un año. La participación relativa del crédito en colones en la cartera total aumentó de 61,7% en julio del 2020 a 63,8% un año después.
El saldo de la deuda en colones de las empresas y hogares costarricenses con los intermediarios financieros alcanzó un 37% del PIB en julio, apenas un punto porcentual superior al de hace un año.
Según la última encuesta de la Oficina del Consumidor Financiero, siete de cada diez costarricenses tienen una deuda, y en promedio, cada persona tiene entre dos y tres deudas.
En otras palabras, si bien del lado de la oferta las condiciones son buenas para adquirir un préstamo, el elevado endeudamiento de las personas representa un techo en la colocación, pues persisten elevados compromisos en muchos hogares.