Prostitutas y gas de la risa: Escándalo en Italia salpica a futbolistas y piloto de F1
La Guardia di Finanza, una fuerza de policía especial y militarizada, desmanteló dicha red este martes
La Guardia di Finanza, una fuerza de policía especial y militarizada de Italia, desmanteló una red acusada de explotar la prostitución y gestionar eventos ligados al ocio nocturno. La estructura habría brindado servicios a futbolistas de alto nivel, incluidos de Serie A, además del uso de "gas de la risa" como sustancia recreativa.
Según La Gazzetta, alrededor de cincuenta jugadores del Calcio, incluidos algunos del Milan y del Inter, figuraron como clientes, junto a futbolistas de equipos visitantes. Además, hay un piloto de Fórmula Uno.
La organización, con estructura empresarial, garantizaba a los deportistas una fiesta pospartido "todo incluido".
La jornada iniciaba en locales exclusivos de la vida nocturna milanesa y, para quienes lo deseaban —numerosos casos—, continuaba en compañía de una acompañante en la habitación de un hotel. Todo ocurría tras inhalar, en algunos casos, gas de la risa, sustancia de efectos embriagadores con la particularidad de no ser detectada en controles antidopaje.
Los cuatro gestores de la estructura, responsables de recaudar más de un millón de euros mediante este sistema, permanecen bajo arresto domiciliario, acusados de asociación ilícita dedicada al favorecimiento y explotación de la prostitución, entre otros delitos.
"Lamentablemente no es un delito, no está tipificado como tal. Las chicas eran totalmente complacientes, por lo que no hay ningún tipo de violencia; no ha surgido ningún indicio de violencia en los actos de la investigación", recalcó la Guardia di Finanza ante la consulta sobre una eventual investigación a la clientela.
Según documentos de la acusación revelados por el Tg1, el informativo insignia y más visto del canal Rai 1, para garantizar la máxima discreción y evitar el riesgo de reconocimiento en hoteles comerciales, la organización ponía a disposición estancias propias.
"Tengo un amigo que es piloto de Fórmula 1 y quiere una novia de pago. ¿Podemos encontrarla?", habría preguntado uno de los implicados, a lo que recibió como respuesta: "Le enviaré a la brasileña", según consta en una de las escuchas telefónicas.
Menos de una decena de mujeres ejercía la prostitución —italianas y extranjeras de entre 18 y 30 años—, con recepción del 50% de las ganancias obtenidas tanto en la zona de Milán como en la isla griega de Mykonos.
La Guardia di Finanza realizó diversos registros y el embargo preventivo de más de 1,2 millones de euros, considerados beneficios derivados de delitos como blanqueo de capitales y tráfico de estupefacientes.
Una nota del fiscal Marcello Viola detalla además que los investigados poseían ingresos reales totalmente desproporcionados respecto a los declarados oficialmente, procedentes exclusivamente de este lucrativo negocio vinculado a la organización de eventos.
