(VIDEO) “Salí futbolera”: La historia de la tica que dijo no al ballet o tocar piano
(CRHoy.com) Con apenas 5 años, María Paula Arce pateó por primera vez un balón, sin imaginarse que 12 años más tarde estaría contando las horas para disputar una Copa del Mundo Femenina Sub-20.
Hoy, la joven volante de la Selección Nacional sueña todos los días con el 10 de agosto y estar en el césped del Estadio Nacional, observar a familiares, amigos y a toda Costa Rica apoyando a La Sele.
Sin embargo, el camino para que este día llegue no ha sido fácil y a sus 17 años, esta nicoyana recuerda todo lo que ha pasado para cumplir su meta.
Incluso superar un temor de su madre, quien prefería que bailara ballet o tocara piano, antes de jugar fútbol, por temor a que la golpearan.
"Yo comencé a jugar a los 5 o 6 años aproximadamente, gracias a mi hermano mayor, yo inicié a ir a los entrenamientos de él.
Su profesor vio que yo era una chiquita muy inquieta, que tenía mucha energía, entonces en uno de esos entrenos que fui, él me dijo que viniera a jugar, a divertirme", recuerda Arce con una sonrisa sus inicios.
Conforme fue avanzando, fue donde su madre buscó que cambiara de disciplina, pero al final se olvidó y empezó a apoyar en un 100% el sueño de su hija.
"Bueno, mi mamá desde un principio no quería que yo jugara fútbol, con ese miedo de que le van a pegar a la chiquita.
Quería que yo bailara ballet o que tocara piano, pero le salí futbolera, por dicha siempre me apoyó y ahí está apoyándome".
"Vivir sola, limpiar, cocinar y lavar"
Uno de los sacrificios más grandes que ha tenido que realizar pese a su corta edad, fue tomar la decisión de decirle adiós a su natal Nicoya y venirse a Alajuela para perseguir su sueño.
A los 16 años, Liga Deportiva Alajuelense (LDA) le abrió las puertas y María Paula no dudó en hacer maletas y dejar la comodidad de su casa.
"Empecé el año pasado a jugar con la Liga, fue difícil porque soy de Nicoya y tengo toda mi familia y mis amigos allá, pero son cosas que se tienen que hacer para poder lograr mis sueños.
Me vine con 16 años a vivir sola, tenía que limpiar, cocinar, lavar, tenía que hacer todo sola.
Siento yo que la disciplina y la humildad que he tenido me ha ayudado bastante, mi familia y yo sabemos el esfuerzo que he realizado para estar aquí", agregó.
Ahora espera desde la cancha mandarles un mensaje a miles de niñas de que los sueños, si se trabajan por ellos, se pueden hacer realidad.
