La nueva regla que provocó la expulsión de un jugador de Paraguay
La acción se presentó este viernes por la noche en el juego ante Turquía
El paraguayo Miguel Almirón se convirtió este viernes en el primer futbolista expulsado en el Mundial 2026 debido a una de las nuevas reglas aplicadas por la FIFA.
El volante se cubrió la boca con las manos mientras se dirigía a un jugador de Turquía.
De inmediato, los futbolistas del conjunto turco reclamaron al árbitro salvadoreño Iván Barton. Posteriormente, el VAR llamó al silbatero y, tras revisar la acción, mostró la tarjeta roja al paraguayo por infringir la nueva disposición que prohíbe a los jugadores taparse la boca al hablar.
La jugada ocurrió al minuto 45+2 del encuentro correspondiente a la segunda fecha del Grupo D, disputado en Santa Clara, California, donde los sudamericanos vencieron 1-0.
A raíz de la expulsión directa, Almirón se perderá, como mínimo, el tercer partido de Paraguay en la fase de grupos. Ese compromiso será ante Australia y podría resultar decisivo para las aspiraciones del combinado sudamericano de avanzar a los dieciseisavos de final.
Por qué se aplica
Con el objetivo de evitar episodios como los presuntos insultos racistas del argentino Gianluca Prestianni al brasileño Vinicius en un partido de la Champions League durante esta temporada, la FIFA anunció a finales de abril la expulsión de cualquier futbolista que realizara ese gesto, cada vez más frecuente en los terrenos de juego.
"Si un jugador se tapa la boca y dice algo (…) debe presumirse que ha dicho algo que no debería haber dicho, de lo contrario, no habría tenido que taparse la boca", justificó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en una entrevista con Sky Sports.
La medida surgió como respuesta a la polémica registrada durante un partido de la Liga de Campeones entre Benfica y Real Madrid, cuando Vini denunció un supuesto insulto racista de parte del argentino Gianluca Prestianni, quien presuntamente le llamó "mono".
Aunque las imágenes de televisión no confirmaron las palabras atribuidas al delantero del Benfica y el propio futbolista negó el insulto racista, la UEFA lo sancionó con seis partidos de suspensión, tres de ellos en suspenso.

