La Concacaf y la UEFA se unen en una explosiva carta contra Gianni Infantino

Por AFP
10 de Ago. 2026 | 5:24 am
Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, junto al presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. (Photo by Pau BARRENA / AFP)

Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, junto al presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin. (Photo by Pau BARRENA / AFP)

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, volvió a quedar bajo fuego este lunes, cuando una carta conjunta de tres confederaciones, UEFA, CONCACAF y AFC, subraya que el fútbol "no pertenece a ningún individuo".

"El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de conservar —o exigir— el poder para uno mismo", señalan.

"Cuando la confianza se rompe a través del engaño, cuando un individuo se sitúa por encima del colectivo que le confió la autoridad, ese deber ha sido abandonado", añaden las tres confederaciones en una "carta abierta a la familia del fútbol".

"Hay silencio donde debería haber responsabilidades, distancia donde debería haber transparencia. No son las cualidades que el fútbol merece encontrar en su liderazgo", denuncian.

Las tres confederaciones no se dieron por satisfechas tras las "disculpas" presentadas el miércoles por la FIFA tras una reunión de urgencia en Rabat por la polémica generada por su proyecto de privatización, al tiempo que expresaba su "pleno apoyo" a Infantino.

La carta enviada por el organismo mundial a sus 211 federaciones miembros "presenta esto como un fallo de comunicación, cuando lo que el fútbol ha presenciado es un fallo de juicio", una "ruptura fundamental de la confianza hacia las propias instituciones a las que la FIFA existe para servir", lamentan UEFA, Concacaf y AFC.

La FIFA volvió a publicar un comunicado el sábado, cuando denunció "un esfuerzo concertado y continuo por parte de algunos para socavarla a ella y a su presidente".

Un día antes el diario británico Telegraph publicó que infantino, secretario general de la UEFA de 2009 a 2016, habría utilizado su poder para garantizar el ascenso de una empleada de la institución con la que mantenía una relación íntima.

La tormenta comenzó con la revelación a finales de julio de su controvertido proyecto, finalmente abandonado, de abrir la FIFA a inversores privados.

"No se trata de dinero. Las confederaciones ya han pedido una distribución responsable de las vastas reservas existentes de la FIFA con el fin de reforzar aún más la inversión en el desarrollo de las federaciones miembros", explican este lunes los presidentes y secretarios generales de las tres confederaciones.

La UEFA, cabeza de lanza en la crítica a Infantino, mantuvo el jueves su amenaza de boicotear las Copas del Mundo, considerando insuficiente la mera retirada del controvertido proyecto.

La carta completa

Carta abierta a la familia del fútbol

Estimada familia del fútbol:

El fútbol es la mayor pasión compartida del mundo. No pertenece a ningún individuo ni a ninguna institución.

Pertenece a los jugadores, los aficionados, los clubes, las asociaciones miembro y a cada institución encargada de salvaguardar su futuro.

Es en ese espíritu, como confederaciones que representan a sus miembros, que hoy hablamos de manera conjunta.

El crecimiento de la última década ha sido real. Pero ese progreso nunca fue obra de una sola persona. Fue el resultado de la FIFA, las Confederaciones, las asociaciones miembro y las miles de personas que dedican su vida al juego.

Los torneos ampliados, la adjudicación de los Mundiales de la FIFA 2030 y 2034, la distribución de recursos a las asociaciones: todos estos fueron logros compartidos, acordados juntos, entregados juntos.

Esto no se trata de dinero. Las Confederaciones ya han pedido la distribución responsable de las vastas reservas existentes de la FIFA para fortalecer aún más la inversión en el desarrollo de las asociaciones miembro.

Tampoco se trata de que ninguna asociación miembro pierda el apoyo que ha ganado, pese al alarmismo dirigido a nuestra membresía para sugerir lo contrario. Ni se trata de revisar la ampliación de las competiciones, las asignaciones del Mundial, ni ninguna otra decisión alcanzada colectivamente. Esas decisiones se tomaron en conjunto y deben mantenerse.

Se trata de algo más fundamental: la integridad del juego y la integridad de quienes fueron elegidos para liderarlo.

El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de retener —ni de exigir— poder para conservarlo. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que lo confía.

Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió autoridad, ese deber ha sido abandonado.

La reciente carta de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 asociaciones miembro reconoce que se cometieron errores en el proceso. Lo trata como un fallo de comunicación, cuando lo que el fútbol presenció fue un fallo de criterio. Una propuesta impulsada en un plazo comprimido, sin consulta significativa, y empujada hacia una fecha límite antes de que las asociaciones miembro pudieran revisar adecuadamente sus términos, no es producto de un descuido: es producto de un diseño pensado para limitar el escrutinio.

No se reconoció que la propuesta en sí fuera intrínsecamente errónea. Sigue sin haber reconocimiento de que intentar vender una participación en la Copa Mundial de la FIFA fue un profundo fallo de criterio, no solo un error de procedimiento, sino una ruptura fundamental de la confianza con las propias instituciones a las que la FIFA existe para servir.

La FIFA también se ha comprometido a presentar un informe completo sobre estos hechos al Consejo de la FIFA, sin reconocer una vez más que una gobernanza adecuada frente a una falta de criterio tan profunda exigiría que dicha revisión sea realizada por un tercero plenamente independiente, no por la propia FIFA, su personal, ni por ninguna parte interesada dentro del fútbol. La administración de la FIFA no debería desempeñar ningún papel en la realización de la revisión.

Según lo indicado en correspondencia previa, todos los documentos y registros relevantes deben conservarse de acuerdo con la comunicación de la UEFA sobre la preservación de documentos.

La propia carta de la FIFA también confirma que solo un cargo electo estuvo presente en la reunión de liderazgo en Marruecos. No se invitó a participar a ningún miembro del Consejo de la FIFA ni a asociaciones miembro. Solo estuvo presente el comité de dirección, compuesto por altos cargos empleados de la FIFA.

Esta reciente reunión, en la que un número selecto de miembros del Comité de Dirección de la FIFA —no el Comité completo— fue convocado en el extranjero, en lugar de que el liderazgo acudiera a Zúrich para abordar el corazón de la FIFA, su personal, no hace más que reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos ha traído a este momento. No es la conducta de un custodio del juego, sino la de alguien que cree que el juego le debe cuentas a él.

Hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber apertura.

Estas no son las cualidades que el fútbol merece en su liderazgo. Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni en solitario, sino juntos, y por deber hacia el juego al que servimos.

La fortaleza del fútbol siempre ha sido su unidad. Pedimos que esa unidad se honre ahora, por un liderazgo que sirva al fútbol, no que busque dominarlo.

Atentamente,

SALMAN BIN IBRAHIM AL KHALIFA (Presidente de la AFC)

VICTOR MONTAGLIANI (Presidente de Concacaf)

ALEKSANDER ČEFERIN (Presidente de la UEFA)

DATUK SERI WINDSOR JOHN (Secretario General de la AFC)

PHILIPPE MOGGIO (Secretario General de Concacaf)

THEODORE THEODORIDIS (Secretario General de la UEFA)

Comentarios
0 comentarios