Dejó atrás un pasado oscuro para llevar luz y esperanza a otros
Aldron y su esposa Catalina visitan cada mes una reserva indígena en Turrialba.
Cada mes, Aldron Castillo y su esposa llevan alimentos, ropa y hasta útiles escolares a una reserva indígena en Grano de Oro de Turrialba.
Ninguno de los dos olvida cuántas personas les ayudaron en los peores momentos de su vida. Castillo tiene fresco el recuerdo de muchos desconocidos que le tendieron una mano, aunque él no lo merecía…
En el pasado atravesó por un oscuro camino que causó dolor a su familia y a muchos más. Hoy él reconoce que tomó malas decisiones, anduvo junto a malas compañías y terminó en la cárcel.
Allí vivió 11 años. Allí cambió su vida. Cuando se le concedió la libertad, él supo que tenía una nueva misión: llevar esperanza a los más necesitados.
Fue así como Castillo empezó a visitar a sus compañeros de prisión en Cartago y conoció a un hombre que pertenecía a la reserva indígena. ¡Nunca imaginó las necesidades que tenían! Así que en ese momento tomó la decisión de ayudar.
"No se me puede olvidar de dónde me sacó Dios. Yo todavía siento dolor por lo que hice y por el dolor que le causé a mi familia. No lo puedo justificar, pero ahora me enfoco en ayudar a familias que tienen necesidades", señala.
Dentro de sí, sabe que muchas personas todavía no creen en él. Sin embargo, se unió a diferentes amigos para llevar esperanza hasta la comunidad indígena. Entre todos recolectan materiales y cada fin de mes salen a entregarlos.
Tanto Aldron como su esposa, Catalina, deben buscar a algún amigo que los acompañe y preste su vehículo, porque ellos no tienen. Pero ningún obstáculo es excusa y siempre consiguen su objetivo: ayudar.
"Ahora siento una felicidad junto a mi esposa cuando vemos sonrisas en las personas y en los niños. Yo causé dolor, tristeza y llanto que nunca se va a reparar, pero ahora Dios me está usando para llevar un poquito de alimento y abrigo a las personas", comentó este hombre de 46 años.
A pesar de que su situación económica no es la mejor, Castillo sabe que hay personas que tienen más necesidades que él y asegura que "debe responder a su llamado".







