La historia de Sonidero Barrio Fátima desde Cartago hasta el “Disco del Año”
Lo que comenzó en Barrio Fátima de Cartago en 2018 como un encuentro entre músicos terminó ocho años después con un reconocimiento nacional: Sonidero Barrio Fátima ganó el premio a Disco del Año de la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica (ACAM).
La agrupación obtuvo el galardón con "SBF vol. 3", durante la ceremonia de los premios ACAM que se realizó el martes por la noche en el Auditorio Nacional, en el Museo de los Niños.
Para varios integrantes, el reconocimiento resultó inesperado. Algunos ya consideraban que estar nominados por primera vez era un logro importante, mientras que otros confiaban en que podían llevarse el premio.
Las lágrimas, los abrazos y la alegría aparecieron cuando escucharon el nombre de la agrupación como ganadora.
Este fue el primer año en que Sonidero Barrio Fátima recibió una nominación a los premios, después de varios intentos por participar.
Para el grupo, el reconocimiento también representa una motivación para seguir creando y pensar en nuevos aportes a la cultura costarricense.
"Nos brinda el hambre de seguir pensando qué podemos aportar a la cultura del país, no solo en cantidad de canciones, sino también en calidad y talento", dijo Daniela Meza, integrante de la agrupación.
Todo comenzó en Barrio Fátima
La historia de Sonidero Barrio Fátima comenzó en 2018, cuando sus integrantes recibieron una invitación para tocar en un festival en La Guaria de Pocosol.
A partir de ese encuentro, la cumbia se convirtió en el punto de partida de un proyecto que reúne distintas influencias musicales, voces e instrumentos.
"Somos un colectivo de artistas multidisciplinarios que encontramos en el sonidero una plataforma para poner nuestras influencias musicales. El grupo es un punto de encuentro de música e intereses de todos", dijo Meza.
El nombre también representa ese origen. Eligieron Sonidero Barrio Fátima porque fue en ese barrio donde nació el proyecto y porque quieren mantener presente la historia de las familias y amistades que forman parte de esa comunidad.
Diez personas, muchas influencias
Actualmente, la agrupación está conformada por 10 personas, aunque durante estos años otros músicos han formado parte del proyecto y dejaron sus aportes.
No existen puestos rígidos dentro de la banda. Cada integrante participa en el proceso de composición y tiene la posibilidad de crear letras y ritmos.
Aunque se consideran músicos "no académicos", encontraron en la creación musical una forma de compartir sus experiencias e influencias.
Acordeón, percusión, congas, timbales, batería, guitarras eléctricas, sintetizadores, güira, chachalaca y bajo forman parte de la variedad de sonidos que utilizan. Describieron el espacio como una mezcla de personas, colores y diversidades en los instrumentos y las voces,
Sus integrantes tienen entre 27 y 38 años y no todos viven en Barrio Fátima. La agrupación también reúne personas de diferentes partes de Costa Rica e incluso de Nicaragua.
La cumbia como punto de encuentro
Para Sonidero Barrio Fátima, la cumbia funciona como un lenguaje que permite conectar a personas con historias y experiencias diferentes.
El ritmo puede acompañar una canción alegre o una historia triste. Lo importante, explican, es que permite bailar, disfrutar y compartir.
"La cumbia es un lenguaje universal que nos trae un legado histórico, es un idioma que transmite", indicó Meza.
Esa idea también se refleja en la forma en que mantienen vivo el proyecto.
Cada domingo, los integrantes se reúnen para ensayar. No siempre lo hacen pensando en una próxima presentación. El encuentro también funciona como un espacio para compartir con amigos y familiares.
Es más que ensayar por un objetivo, sino por convivir. Todos los domingos nos dedicamos a compartir, tomar café; es el espacio que tenemos para crear, mencionó Meza.
Después de casi ocho años de encuentros, canciones y músicos que han pasado por el proyecto, Sonidero Barrio Fátima convirtió ese espacio de convivencia en un disco que llegó hasta el escenario de los premios ACAM.
Su música está disponible en plataformas digitales como Spotify y YouTube.









