Construyeron su sueño con sabor y olor a palomitas de maíz
Una dejó su trabajo de hacía 20 años para hacerle frente al reto
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El sueño de ser emprendedores, de tener su propio negocio y de arriesgarse a dejar la zona de confort, llegó en forma de palomitas de maíz, de muchos sabores.
Dulces y saladas. Para todos los gustos. Ajo con aceite de oliva, queso con caramelo, bacon, amareto con almendras, chocolate blanco y chocolate oscuro, son solo algunos de los sabores exóticos que la empresa ofrece.
Emprendimiento de amigos
Hace 2 años Ginna Hidalgo y sus amigos Alejandro Mainieri y Manianella Vargas, decidieron empezar a buscar una idea. Establecer el modelo de negocio y dar con los sabores y las cualidades de un producto de calidad, les tomó todo un año.
"En setiembre de hace 2 años, 2 amigos y yo nos reunimos buscando tener algún tipo de emprendedurismo, nosotros 3 trabajamos para una empresa multinacional y realmente queríamos algún día ser dueños de nuestra propia empresa. Entonces exploramos varias opciones y nos pareció bonita la empresa de palomitas de maíz. Inicialmente tratamos de traer una franquicia y luego nos dimos cuenta que siendo nosotros 3, personas formadas en mercadeo y ventas, podíamos hacer lo que las franquicias nos ofrecían", contó Hidalgo.
Luego de mucho tiempo cuadrando su idea, el 12 de agosto de 2016 Happy Pop abrió sus puertas. En un inicio la producción estaba en una bodega que Hidalgo –química y mercadóloga de profesión– adaptó en su casa, pero a los pocos días se dieron cuenta que el espacio no sería suficiente.
Fue así como llegaron hasta Sabana Sur, donde primero instalaron la fábrica, que luego se convirtió en uno de los 4 puntos de venta, pues el irresistible olor hacía que quienes pasaban por el sitio no lo pensaran dos veces para pedir que les vendieran palomitas.
Difícil decisión
Hidalgo decidió dejar su trabajo estable de 20 años para dedicarse al 100% a esta aventura. Cuenta que aunque el camino ha sido difícil -pues lejos de lo que muchos pueden pensar de que ser emprendedor es ser dueño de su tiempo-, para mantener a flote el empredimiento le ha tocado aprender a hacer de todo, pero no cambia la experiencia por nada.
Para la copropietaria de Happy Pop el aprendizaje ha sido muy grande y el negocio va en crecimiento, pues en un año lograron establecer dos puntos de venta en Escazú (uno en Multiplaza), otro en San Pedro, frente a la Universidad de Costa Rica y el de Sabana Sur, 125 metros al este del Colegio de Médicos.
"Ha sido toda una experiencia el que seamos ahora emprendedores", mencionó Hidalgo. Quien dijo que 1 año después el miedo no desaparece, "gracias a Dios hemos logrado salir adelante con nuestras obligaciones… Aunque algunos meses tengo salario, algunos otros no e igual las obligaciones en la casa hay que cancelarlas todos los meses", detalló.
Según Hidalgo por el momento siguen explorando nuevas recetas, siempre con el fin de enamorar a los clientes, que poco a poco se dejan seducir por peculiares sabores.




