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Ciencia

Estudio: Blanqueamiento global de corales no ocurriría sin calentamiento causado por humanos

16 de Ago. 2026 | 3:18 am
Corales blanqueados

Foto: Jürgen Freund / WWF

El blanqueamiento global de corales no ocurriría sin el calentamiento provocado por los seres humanos, concluye un estudio de Oceanography que analizó el efecto del aumento de la temperatura del planeta sobre los arrecifes.

El blanqueamiento ocurre cuando el coral sufre por temperaturas demasiado altas y pierde su color. Si estas condiciones se mantienen, puede llegar a morir.

Los investigadores determinaron que el evento más reciente de blanqueamiento global, registrado entre 2018 y 2025, se debe al calentamiento causado por la actividad humana. También encontraron una fuerte huella del cambio climático en todos los eventos anteriores.

El estudio fue elaborado por Andrew J. Pershing, John F. Bruno, Joseph Giguere y Alexandra Khrizman. Los investigadores están vinculados con Climate Central, la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y la Universidad de Stanford.

Su análisis plantea una conclusión contundente: el calentamiento global se convirtió en el principal motor del blanqueamiento y estos episodios no alcanzarían una escala mundial sin el aumento de temperatura causado por los seres humanos.

¿Qué está pasando con los corales?

Los arrecifes albergan cerca del 32% de las especies marinas conocidas.

Los corales están adaptados a las temperaturas habituales de los lugares donde viven. El problema aparece cuando el agua supera esas condiciones durante varias semanas.

Ese calor puede provocar el blanqueamiento e incluso la muerte de los corales. Una mortalidad extensa puede transformar por completo estos ecosistemas y reducir la cantidad y variedad de especies que viven en ellos.

Los científicos han registrado cuatro grandes eventos de blanqueamiento a escala global.

El primero ocurrió en 1998. Después se produjeron episodios en 2010, entre 2014 y 2017, y entre 2018 y 2025. Los autores consideran que el último incluso podría continuar.

Todos coincidieron, al menos durante parte de su duración, con condiciones de El Niño.

Esa coincidencia dificultó durante años separar cuánto del daño correspondía a ese fenómeno natural y cuánto al aumento sostenido de la temperatura global.

Este estudio buscó precisamente responder esa pregunta.

Un océano sin el calentamiento causado por humanos

Los investigadores reconstruyeron cómo habría sido el océano sin el aumento de la temperatura causado por los humanos.

Aplicaron a ambos escenarios (con y sin influencia humana) un modelo utilizado por el programa Coral Reef Watch de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) para determinar el riesgo de blanqueamiento.

Este modelo mide las llamadas "Semanas de Calentamiento Acumulado" (DHW, por sus siglas en inglés), que permiten conocer cuánto calor dañino se ha acumulado durante varias semanas. Es decir, el riesgo no depende de un solo día de calor extremo, sino de cuánto tiempo permanecen los corales expuestos a temperaturas elevadas.

El resultado mostró una diferencia drástica.

Los científicos analizaron las 71 regiones donde se reportó blanqueamiento durante el evento de 2018 a 2025.

Todas las zonas impactadas por el ser humano presentaron un riesgo elevado. Las afectaciones más intensas se concentraron en el Caribe sur y a lo largo de las costas de Centroamérica y Sudamérica.

En varias zonas de esa región se alcanzaron niveles extremos, en los cuales se espera mortalidad a gran escala.

También llegaron a ese nivel sectores del mar Rojo, la Polinesia central y oriental y la costa de Japón.

Pero el panorama cambió casi por completo cuando los investigadores retiraron del cálculo el calentamiento causado por humanos.

Solo una región, la zona central de Kuroshio, habría alcanzado un nivel moderado de riesgo.

En las demás, el peligro relacionado con la temperatura habría sido mucho menor. En 51 regiones, el nivel habría sido muy bajo.

Para los autores, esto significa que prácticamente no habría ocurrido blanqueamiento de corales y, mucho menos, un episodio a escala global sin el cambio climático causado por seres humanos.

El Niño influye, pero no explica la crisis

El estudio también revisó el papel de El Niño.

Los investigadores reconocen que este fenómeno aumenta el riesgo. Sin embargo, sus resultados señalan que no sería suficiente por sí solo para provocar un blanqueamiento extendido por distintas partes del planeta.

El calentamiento de largo plazo tiene un peso mayor. El caso de 1998 es especialmente importante.

Ese primer gran evento estuvo estrechamente asociado con un fuerte episodio de El Niño. Sin embargo, el análisis encontró que el calentamiento global ya ejercía una influencia considerable en ese momento.

Los investigadores estudiaron por separado el efecto de la temperatura global y el de El Niño en distintas regiones.

En 1998, el calentamiento ya tenía un efecto mayor que El Niño en 61 de las 74 regiones donde ambos factores fueron relevantes.

Para 2025, esa diferencia era todavía más marcada. Solo tres regiones analizadas, islas Cocos, norte de las islas Galápagos e islas de la Línea, mantenían un efecto de El Niño superior al del calentamiento global.

Bajo el escenario de calentamiento utilizado en el estudio, los autores estiman que el aumento de la temperatura global superaría al efecto de El Niño en todas esas regiones para 2028.

¿Pueden adaptarse los corales?

Los corales pueden responder de distintas maneras al aumento de la temperatura.

La exposición al calor puede producir cambios que les permitan tolerar mejor ciertas condiciones. También pueden ocurrir cambios en las especies que forman una comunidad.

Sin embargo, esa capacidad tiene límites.

Según el estudio, un arrecife solo podrá mantenerse si su capacidad de adaptación avanza más rápido que el calentamiento.

Los autores advierten que esto puede resultar especialmente difícil para los corales que forman arrecifes. Muchos tienen vidas largas y crecen lentamente.

La situación puede ser todavía más complicada en arrecifes aislados, donde la sustitución de especies ocurre con mayor lentitud.

Los investigadores sostienen que el calentamiento causado por humanos ya impulsaba el blanqueamiento en la década de 1990.

Desde entonces, señalan, la falta de reducción de las emisiones añadió alrededor de 0,7 °C de calentamiento y aumentó la exposición de los arrecifes a temperaturas peligrosamente altas.

El estudio cierra con una advertencia sobre el futuro.

Si continúan las emisiones y aumenta todavía más la temperatura, las acciones humanas podrían llegar a eliminar del planeta los ecosistemas de arrecifes de coral tal como los conocemos hoy.