El Nobel de Química premia un descubrimiento clave para fabricar fármacos
El francés Henri Kagan y el japonés Kenso Soai recibieron este miércoles el Nobel de Química por haber resuelto uno de los misterios de la vida: por qué, en la naturaleza, algunas moléculas aparecen en una sola forma, un hallazgo fundamental para el desarrollo de medicamentos.
"Sus descubrimientos han desempeñado un papel determinante para los químicos que conciben reacciones destinadas a la fabricación de productos farmacéuticos", afirmó el comité Nobel en un comunicado.
Al igual que las manos, algunas moléculas, llamadas quirales, pueden tener versiones "derecha" o "izquierda", según la forma en que reflejan la luz. Con propiedades físicas idénticas pero biológicas muy diferentes.
Casi todos los aminoácidos existen en dos variantes especulares, pero solo una de ellas se encuentra en las proteínas de las células del organismo.
La otra aparece en muy contadas ocasiones en la naturaleza, un fenómeno conocido como "homoquiralidad", explicó la Real Academia Sueca de Ciencias.
Los científicos se han preguntado durante mucho tiempo cómo se produce ese proceso, y los descubrimientos de los dos premios Nobel han permitido "provocar reacciones químicas que conducen a la homoquiralidad", señaló el jurado.
La asimetría puede tener consecuencias enormes, como en el caso de la talidomida, un fármaco contra las náuseas prescrito a partir de 1956, que era eficaz cuando se fabricaba en su forma izquierda y tóxica en la derecha.
Fue muy utilizado en todo el mundo, con efectos terribles en el embrión, antes de ser retirado del mercado en 1961.
Henri Kagan estudia la quiralidad desde los años 1980.
El francés descubrió cómo manipular las reacciones químicas para, por ejemplo, crear un "exceso" de la versión "derecha" o "izquierda" de las moléculas.
Su descubrimiento fue revolucionario para los químicos que desarrollan reacciones utilizadas en la fabricación de medicamentos, aromas, perfumes y nuevos materiales.
Kenso Soai desarrolló la primera reacción química en la que se formó solo una de las dos formas.
Una solución a un misterio
"Henri Kagan y Kenso Soai han aportado una solución a un misterio químico que se remonta a más de un siglo: cómo puede surgir espontáneamente la homoquiralidad. Las reacciones químicas que han desarrollado son espectaculares", afirmó Heiner Linke, presidente del Comité Nobel de Química.
Los estudios relacionados con este concepto ya fueron premiados con el Nobel en 2001.
Pero no lo recibió el profesor Kagan, considerado, tanto en Francia como en el resto del mundo, como el "padre" de esta técnica. Esto provocó en su momento las protestas del Ministerio de Investigación francés.
Henri Kagan, de 95 años, es profesor emérito en la Universidad de París-Saclay y, por el momento, el comité del Nobel no ha podido contactar con él.
"¡Un gran orgullo para el país!", ha aplaudido el presidente francés Emmanuel Macron en la red social X.
Kenso Soai, de 76 años, imparte clases en la Universidad de Ciencias Naturales de Tokio. Estaba haciendo la compra, cerca de su casa, cuando le comunicaron la buena noticia.
"El día más increíble"
"Es el día más increíble de mi vida", declaró el galardonado, contactado por teléfono por la Fundación Nobel.
"Creo que nuestro premio debería llevar a la gente a reconocer la importancia de la quiralidad de las moléculas. Estoy particularmente contento en este sentido", añadió.
El Nobel consiste en un diploma, una medalla de oro y un cheque por valor de 12 millones de coronas suecas, lo que equivale a algo más de un millón de dólares.
El Nobel de Química es el tercer premio después de los de Medicina y Física, que se otorgaron el lunes y el martes.
El jueves le toca el turno al de literatura.
El autor húngaro László Krasznahorkai fue galardonado el año pasado y varios expertos consultados por la AFP esperan que, en esta ocasión, el premio recaiga en una escritora no europea.
Quizá la estadounidense originaria de Antigua y Barbuda Jamaica Kincaid, conocida sobre todo por su novela "Lucy", la china Can Xue, la argentina Samanta Schweblin o la mexicana Cristina Rivera Garza.
El gran día será el viernes, cuando se conocerá el Premio Nobel de la Paz.
Las posibilidades de que Donald Trump lo reciba son prácticamente nulas, pero el presidente estadounidense volverá a estar en boca de todos por la campaña sin precedentes que llevó a cabo a favor de su candidatura el año pasado.
Un año más, el comité sabe que está en el punto de mira después de la polémica suscitada por la ganadora del año pasado, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado, que regaló a Trump su medalla.
El premio de Economía cerrará la temporada de los Nobel el 12 de octubre.
