(VIDEO) Botos: el extinto volcán tico que asombra a científicos
Aún quedan vestigios de posible fumarola subacuática
(CRHoy.com). La laguna Botos, situada en el Parque Nacional Volcán Poás, esconde entre sus aguas los vestigios de un coloso activo.
Pese a que hace miles de años el macizo cesó cualquier actividad eruptiva, este cuerpo de agua continúa siendo foco de interés para los científicos.
De hecho, aún existen indicios de que habría una fumarola subacuática que estaría pronto a extinguirse. Es decir, hay sospechas de que persiste la salida de gases del interior del antiguo cráter.
José Pablo Sibaja Brenes, químico industrial de la Escuela de Química de la Universidad Nacional (UNA), indicó que la laguna Botos es un cono volcánico antiguo que conforma el edificio volcánico del Poás.
"Hace 10 mil o 20 mil años, fue un cráter activo. Así como el cráter activo que tenemos en el Poás. Esto es parte de un complejo de ciertos cráteres, dentro de este gran edificio volcánico. Este es un cráter volcánico que tuvo su última gran erupción hace unos 10 mil años", mencionó el experto.
El científico explicó que este es el cuerpo de agua que provee de líquido que abastece a las instalaciones del parque nacional. No obstante, es objeto de monitoreos constantes para evitar que los niveles de acidez comprometan la salud humana.
"Esta agua tiene inyecciones de gases muy leve, pero hay. Mayoritariamente es Dióxido de Carbono (CO2) que, entonces, baja el nivel de acidez en el agua. Tiene características diferentes a un agua normal, pero por eso la vigilancia que tenemos en este cuerpo", expresó Sibaja.
Con base en referencias antiguas y mediciones recientes hechas en el campo, se detectó una pequeña montaña debajo del agua en la que ocasionalmente se distingue un burbujeo.
"Esa es la inyección de gas. Es una fumarola muy, muy antigua, que tal vez indica que este cono volcánico va muriendo y va muriendo con el paso del tiempo", describió Sibaja
Los visitantes del parque nacional tienen la posibilidad de estar en el mirador de la laguna. Sin embargo, el ingreso para estar frente a frente del cuerpo líquido está prohibido. Solo pueden entrar científicos de universidades y funcionarios del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).
En las inspecciones que realizan los químicos y geólogos de la UNA se utiliza un kayak pequeño para recorrer la laguna y tomar muestras de agua.
Precisamente, en uno de esos muestreos efectuados a finales de 2022 se observó vida acuática (chinches acuáticos) cuyo origen no ha sido establecido aún. Los científicos desarrollan estudios para esclarecer si hubo una introducción externa de esas especies en el agua.
Para los especialistas, los reportes de organismos acuáticos constituyen un paso más para las investigaciones que se realizan en el ambiente volcánico de este antiguo volcán que se encuentra extinto.
El ambiente químico de esta agua tiene características ácidas, con niveles de acidez (pH) que rondan entre 3 y 4, por lo que se trataría de especies que se han adaptado a ambientes extremos y son parte de la flora y la fauna del parque.
Además, con el uso de un dron submarino, se descubrió que el fondo del lago es en su mayoría sedimento orgánico, con varias hojas esparcidas aún en descomposición.
La laguna Botos fue un estratovolcán (cónicos y de gran altura) complejo y activo que llega a los 2.708 metros de altitud. Posee un diámetro de 500 metros y una profundidad de 14 metros. El agua, de origen fluvial, es ocasionalmente fría (11º C), y tiene un color verde debido a la cantidad de acido sulfúrico que contiene. La laguna desagua en el río La Paz, conocido por dar vida a la catarata La Paz, entre Vara Blanca y Cinchona.
"No hemos visto que haya una naciente, pero la laguna no se seca. Vemos que hay mucha escorrentía por agua de lluvia que sale por uno de los costados que es lo que canaliza a la catarata de La Paz", añadió Sibaja.
La Botos está rodeada de bosque nuboso donde existe un sendero de 1.4 kilómetros que comienza en la zona de estacionamiento del parque.
De hecho, ese bosque cuenta con especies enanas de arbustos retorcidos y crecimiento lento de entre 2 y 8 metros de altura, entre ellas destacan el helecho lengua, el papayillo, el azahar de monte, el cipresillo o el tucuico.
El nombre de Botos proviene de un antiguo pueblo indígena de Costa Rica. Se cree que los botos habitaban en la región norte del país, en las faldas de la Cordillera Volcánica Central, en los márgenes de los ríos San Carlos y Sarapiquí.


