Vehículos eléctricos, 4 consideraciones
Estoy totalmente de acuerdo con la movilidad eléctrica, sin embargo, es importante que las personas que quieran adquirir un vehículo eléctrico e incursionar en este fascinante mundo se informen y consideren entre otras cosas lo siguiente:
Cambio de mentalidad:
El principal reto que debe enfrentar una persona que quiera comprar un carro eléctrico es el cambio de mentalidad. En la actualidad y en corto plazo, al menos, tener un carro eléctrico implica ser una persona organizada y paciente.
Definitivamente no es lo mismo pasar a la gasolinera, repostar en 5 minutos y continuar con el viaje, que tener que planear el recorrido dependiendo de los lugares o centros de carga y sus posibles contratiempos, ya sea porque están llenos los espacios, porque alguien tapo el cargador, el dispositivo está fuera de servicio o no contar con el medio de pago adecuado.
Claro está que, con la debida diligencia y disciplina, todo lo anterior puede ser parte de un placentero viaje. De repente, detenerse unos minutos en un restaurante, caminar por un rato en por el pueblo y ver el paisaje, entre otras cosas, pueden ser actividades que combinen muy bien con el tiempo de espera.
Autonomía:
La autonomía de un carro eléctrico es la que nos dice de manera aproximada, la cantidad de kilómetros que puede recorrer el vehículo con una carga. Por lo tanto, tomar en cuenta las condiciones del terreno y el modo de conducción será determinante en cuanto a la autonomía, o rendimiento del carro.
La autonomía de los carros, dada en kilómetros, la debe brindar la agencia vendedora, para lo cual es importante conocer también, en conjunto con la autonomía que nos brindan, el nombre del ente certificador de ese rango de autonomía (EPA, WLTP, NEDC).
Cada ente certificador, asegura que, bajo ciertos parámetros y condiciones, el rendimiento de la batería es, por ejemplo, de 415 km.
Dependiendo del ente certificador, la precisión del dato suministrado de autonomía puede ser mucho menor a la indicada. Se ha comprobado que la imprecisión de un certificador puede ser significativa, llegando incluso a rangos hasta de un 20% menos con respecto al rendimiento declarado. Esto es, si el ente certificador no es muy preciso o confiable, y certifica que la autonomía es de 315 Km, esta autonomía podría ser en realidad de 252 Km. Esto por supuesto es manejable y no debe ser impedimento para comprar un carro, pero es necesario saberlo.
Tipo de conector:
Cada vehículo viene diseñado con un receptáculo de carga, a veces dos, que serán los que determinen el tipo de conector a utilizar, entre ellos; J1772 o Yazaki, GB/T, Chademo y Tesla.
Lo anterior es indispensable de saber ya que existen en el país muchos lugares donde cargar, pero no todos los conectores se adaptan o funcionan en el receptáculo del carro.
En algunos casos, será necesario adquirir conectores o adaptadores adicionales para poder cargar el carro en ciertos lugares.
En nuestro país predominan algunos tipos de conectores, información que se puede obtener mediante una aplicación (hay varias), que nos muestre los conectores que tienen los centros de carga.
Respaldo y seguridad:
Al igual que con un vehículo de combustión interna, existen agencias que brindan un mejor respaldo con respecto a otras. Aspectos como el servicio al cliente, la garantía y duración de la batería, así como la existencia de repuestos, debe ser un aspecto para tomar en cuenta.
Es importante también considerar seriamente la seguridad que brinda el carro para los ocupantes donde la cantidad de air bags, los dispositivos y alertas que se muestren en pantalla y otros, harán la gran diferencia.
Dejarse llevar por los ofrecimientos fantásticos de algunas agencias o por la moda de tener un carro eléctrico podría convertirse en una pesadilla.
Antes de tomar la decisión, debemos de informarnos, investigar, preguntar y acercarse a personas que ya han tenido experiencia con los carros eléctricos.
No duden en comprar uno, no se arrepentirán.