Tras diagnóstico de cáncer terminal, mujer se divorció y tuvo sexo con más de 200 hombres
Molly Kochan recibió una de las noticias más duras de su vida durante una cita médica: cáncer de mama en fase terminal. A partir de ese momento su vida dio un giro radical que la llevó a tomar decisiones inesperadas, como dejar su trabajo, divorciarse de su esposo tras 15 años de relación y mantener relaciones sexuales con más de 200 hombres, una forma que, según ella, le permitió sentirse liberada y vivir sus últimos días de otra manera.
Todo comenzó en 2015, cuando Molly, de 41 años en ese entonces, acudió a un chequeo médico y recibió el diagnóstico: cáncer de mama en etapa 4, con metástasis en el cerebro, hígado y huesos.
Con el paso del tiempo, su relación matrimonial se deterioró, principalmente por problemas en su vida sexual, aunque en otros aspectos la convivencia funcionaba bien. A esto se sumó que uno de los medicamentos de su tratamiento aumentaba su deseo sexual, lo que influyó en su decisión de divorciarse.
Ya sin matrimonio y tras dejar su trabajo como educadora, Molly decidió explorar su sexualidad como una forma de sentirse viva en medio del sufrimiento que le provocaba la enfermedad. Encontró en el sexo un camino de liberación mientras esperaba la muerte y llegó a mantener relaciones con más de 200 hombres.
Ella misma explicó que el sexo se convirtió en su forma de existir, pues a través del placer sentía que era lo único que podía controlar. Además, esos encuentros le ayudaron a enfrentar traumas de su infancia, marcados por un abuso sexual que sufrió cuando era niña.
Molly relató su historia en un pódcast grabado junto a su mejor amiga Nikki, titulado Dying for Sex (en español, Morir por sexo), en 2018. En diciembre de ese mismo año fue hospitalizada debido al agravamiento de su estado de salud y falleció el 8 de marzo de 2019, a los 45 años.
El pódcast fue publicado en 2020 por Nikki, quien compartió las reflexiones surgidas a partir de la experiencia de Molly. En 2025, la plataforma Disney+ lo tomó como inspiración para producir una miniserie titulada Dying for Sex.