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Reportaje Especial

Tica lleva células humanas al espacio para buscar cura al Parkinson

Quiere aprovechar las características de la microgravedad para el estudio del cerebro

Por Anyi Ospino | 25 de Jun. 2023 | 9:05 am

(CRHoy.com) Daniela Vega, es una biotecnóloga costarricense que forma parte del proyecto de investigación BRAINS, de la Universidad de Luxemburgo, en el cual llevan células humanas al espacio para buscar una terapia o cura al Parkinson. 

"El objetivo final es que algún día, ojalá, las condiciones de microgravedad nos permitan generar un modelo para estudiar Parkinson, que nos ayude en algún momento a idear una terapia o una cura (…) la finalidad última es que podamos ayudar a alguien que padece esta enfermedad", explicó Daniela.

El Parkinson es una enfermedad degenerativa del cerebro, con síntomas motores, es decir, que las personas que lo padecen pueden presentar movimientos lentos, temblores, rigidez o desequilibrio; además, pueden tener complicaciones como: deterioro cognitivo, trastornos del sueño y el dolor, trastornos mentales y alteraciones sensoriales.

Una niña con sueños extraordinarios

Esta biotecnóloga es de Coronado, es egresada del Tecnológico de Costa Rica (TEC) y comenta que desde pequeña siempre le gustó la ciencia, su sueño más grande era algún día hacer cosas extraordinarias.

"Yo no me veía trabajando en una oficina, siempre tuve la ilusión trabajar en un laboratorio, hacer cosas que parecieran extraordinarias y creo que la biotecnología fue como lo que yo vi, que tal vez, algún día podría lograr eso", relató Vega.

Siempre tuvo la esperanza de realizar un posgrado en el extranjero, vive en Luxemburgo desde el 2020 y desde que llegó al país europeo, buscó de inmediato una opción que se relacionara con su carrera, por lo que se matriculó en la maestría de Sistemas Biológicos Integrados.

Esta tica nunca imaginó que su amor por la investigación y la innovación, la llevarían a que un proyecto suyo algún día estuviera en la Estación Espacial Internacional.

Células humanas en el espacio y la microgravedad

Antes de enviar las células humanas al espacio, estas tienen que pasar por un minucioso proceso, primero se toman muestras de células de la piel, se reprograman para que estas tengan la capacidad de generar neuronas del cerebro medio.

"Nosotros tomamos inicialmente muestras de un paciente, muestras de células de piel (…) se les hace un proceso de desdiferenciarlas (…) como resetearlas por así decirlo, para que ellas tengan la capacidad de generar otro tipo de células".

"(…) En este caso lo que nosotros queríamos, es que ellas se desarrollaran en forma de neuronas, de una parte específica del cerebro que se llama el cerebro medio, es la parte que más se afecta por el Parkinson", detalló la biotecnóloga.

El proyecto de investigación de esta tica parece sacado de una historia de ciencia ficción; sin embargo, con su aplomo trae la idea del espacio a la tierra, con tranquilidad explica la forma como ella y su equipo utilizan las características de la microgravedad en las células humanas para hallar factores que aporten en su investigación.

"Es como una forma de estudiar una parte del cerebro, pero no es realmente un cerebro verdadero, la idea que teníamos era que tan tal vez bajo condiciones de microgravedad estos modelos (en referencia a las células reprogramadas) podían llegar a crecer a un mayor tamaño o a una mejor complejidad, que entonces los hicieran más parecidos a la parte del cerebro que queremos imitar", mencionó Vega.

Daniela cuenta que estos modelos del cerebro medio estuvieron en el espacio por 30 días, donde el gran reto era que lograran sobrevivir, que tuvieran la temperatura correcta y los nutrientes necesarios, lo que fue posible a través del dispositivo "Cube lab". 

"Era crear un mecanismo que lograra que las células sobrevivieran 30 días en la Estación Espacial Internacional, entonces teníamos que idear cómo íbamos a hacer para que ellas pudieran sobrevivir allá, por ejemplo como les íbamos a mantener la temperatura o como las íbamos a alimentar, porque ellas requieren nutrientes", relató Daniela.

Vega explica que de momento el proyecto ha sido exitoso, ya que lograron recolectar el dispositivo con las células después de que estuvieran un mes en el espacio.

La fase que les espera al equipo de 5 investigadores es estudiar cultivos celulares en el Cube lab, pero en las condiciones de gravedad que tiene la tierra y de esta manera comparar, analizar y encontrar hallazgos.

Su motor y motivación

La mayor motivación de Daniela es Ariana, su hija de 13 años, ella quiere enseñarle a su pequeña que se puede luchar por los sueños y que en el mundo de las carreras STEM hay lugar para las mujeres.

"Honestamente, las razones por las que yo decidí participar en este proyecto es por mi familia, por Ariana, mi hija, porque también para mí es muy valioso sentar para ella un ejemplo, de que ella puede hacer también este tipo de cosas que se salen de lo normal", expresó la biotecnóloga.

Ariana no es la única jovencita a la que Daniela desea inspirar con su trabajo, ella también quiere ser un ejemplo a seguir para todas las niñas que sueñan con hacer cosas extraordinarias.

"Yo me siento orgullosa también de poder inspirar, que alguna tica que por ejemplo, esté en el colegio en Costa Rica, que pueda decir: algún día yo también voy a hacer algo como esto, y que ella pueda saber que puede hacerlo", finalizó esta coronadeña.

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