Logo
Reportaje Especial

Tejedora de corazón: Emprendedora transforma la lana en hermosas piezas

Yenory crea cardigans, ponchos, suéteres, ropa de bebé y demás productos

21 de Ene. 2024 | 11:01 am

Yenory Henríquez, de 51 años, es una mujer apasionada por la lana que con su habilidad transforma simples rollos en piezas cálidas que abrazan a quienes tienen la fortuna de vestir sus creaciones.

Esta vecina de la Unión de Cartago entreteje con hebras de pasión un emprendimiento que nació hace 14 años y que hasta la fecha mantiene con perseverancia y amor.

Desde pequeñita aprendí a tejer, pero era más como un hobby. "Lany Tejidos" (como se llama su emprendimiento) nace porque yo tengo 3 hijos y a pesar de que soy administradora de empresas, para en ese tiempo no tenía quien pudiera cuidar a mis hijos, el trabajo me exigía demasiado tiempo y yo quería estar con ellos y ver su crecimiento.

Hace 14 años yo le dije a mi esposo que me quería devolver a la casa para cuidar a mis hijos y tuve el apoyo de él. Al inicio tejía a mano, pero me compré una máquina de tejer manual y sin saber ni cómo se usaba, comprendí que era básicamente como lo que yo hacía, pero a mano y empecé a sacar diseños y a ofrecer a amigos, a mis familiares y tuve una gran aceptación, contó la emprendedora.

Desde suéteres cálidos hasta tiernas prendas para bebés, cardigans y ponchos, cada creación de Yenory es un testimonio de dedicación, y un fruto de su esfuerzo a través del tiempo.

En un pequeño espacio de su casa, la emprendedora mantiene su taller de creaciones, ahí entre agujas, hilos, lana, crea cada pieza personalizada para sus clientes.

video-0-ui1xde

Inicialmente, el emprendimiento nació como parte de ese tiempo que soñaba Yenory para compartir con sus hijos, no obstante, estos ya crecieron y ahora su pasión por la lana se convirtió en un proyecto de vida que comparte con su esposo, quien igualmente la apoya, al igual que sus hijos.

Mi esposo siempre me apoyó cuando inicié con el proyecto, mis hijos también, porque en ese momento los 2 mayores estaban en el colegio y el menor en la escuela.

Yo lo que hacía era que me organizaba para hacer todo lo de la casa, almuerzos y demás y ya el tiempo que quedaba lo utilizaba para desarrollar mi emprendimiento. En la noche trabajaba mucho porque una Boutique virtual me había encargado 400 blusas entonces dedicaba mis noches y madrugadas para completar el pedido, contó.

El iniciar, como todo proyecto, es difícil, sin embargo, el tema de la comercialización es lo que más les cuesta a los emprendedores, según contó Henríquez, actualmente hay muchos negocios y eso complica aún más a nivel competitivo y para acceder a ferias y demás.

"Las entidades, como municipalidades, cobran demasiado por participar en una feria, entonces emprender de por sí, ya es difícil. Es un camino que va siempre cuesta arriba porque cada día uno tiene que ir no solo actualizándose, porque hay que estar en constante aprendizaje y conociendo el mercado", agregó.

La experiencia que tiene esta emprendedora a nivel de administración de empresas con énfasis en Banca y Finanzas (su profesión) le ha permitido mantener una visión de negocio sólida, pero eso no quiere decir que sea fácil.

En mi caso yo era administradora, pero soy la que hago todo, o sea, yo soy la que diseño, comercializo, vendo cobro, soy la que tengo que hacer la parte financiera, la parte contable, o sea, yo hago todo entonces a veces también incluso el tiempo es muy reducido, pero la actitud positiva que uno siempre tiene que tener es vital y la determinación para lograr lo que uno quiere a pesar de cualquier obstáculo", aseguró Yenory, quien mantiene un carisma y positivismo que le ha permitido mantener ese proyecto de vida lleno de amor, y profesionalismo en cada una de sus piezas.

Actualmente, la emprendedora cuenta con una máquina industrial que compró en Perú, la cual le ha permitido desarrollar en mas cantidad sus productos y mejorar sus piezas según la petición de los clientes.

Desde prendas de vestir, hasta muñecos amigurumis, son parte de la lista de creaciones de Yenory, quien trata de satisfacer las necesidades emocionales de quienes le piden con mucha ilusión las prendas o diversos productos.

Capacitación continua

Este emprendimiento no solo son creaciones que nacen por ese amor a la lana, sino, por las capacitaciones continuas a las que asiste la emprendedora para brindarle lo mejor a sus clientes.

Tras la compra de la máquina industrial, Yenory trata de capacitarse sobre el Software de la misma, ya que ella diseña en un programa que luego lo traslada a la máquina y ahí mismo se teje.

El sueño de la emprendedora es que con su habilidad y total conocimiento en lana, pueda trabajar al lado de Boutiques que le interesen prendas hechas a base de este material, mismas que son creadas en una máquina profesional.

La perseverancia es lo que mantiene este proyecto de vida, y ese mensaje, de paciencia, y amor a lo que se hace, es lo que la emprendedora quiso compartir con otros emprendedores o personas que quieran comenzar a experimentar en el mundo de los negocios.

No es un proceso fácil, pero si hay que ser muy perseverante y bueno, principalmente trabajar en la mente, porque primero hay que trabajar internamente.

Lo que usted ve en su mente, lo tiene en sus manos, hay que dejar esos miedos, quitar esos techos mentales y arriesgarse, concluyó Yenory.

A través de las redes sociales de "Lany Tejidos" en Facebook e Instagram, las personas pueden conocer más de este emprendimiento y enamorarse de cada prenda.

Asimismo, quienes deseen contactarla para pedidos, precios, diseños y demás, pueden hacerlo a través de WhatsApp, al número 8783-1889.

Comentarios
0 comentarios