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Estudiantes del TEC enfrentarán a Harvard y MIT en mundial de programación

Por Andrey Villegas | 11 de Abr. 2026 | 2:14 am
Estudiantes TEC Alajuela ICPC

Alejandro Cerdas, Antonio Caravaca y Kener Castillo representarán al país y a la región en uno de los certámenes universitarios de programación más prestigiosos del mundo, bajo la dirección del entrenador Maximiliam Latysh. Credito: Tecnológico de Costa Rica (TEC)

Un grupo de estudiantes del Tecnológico de Costa Rica (TEC), sede Alajuela, competirá en Dubái contra universidades como Harvard y Massachusetts Institute of Technology (MIT) tras coronarse tricampeón centroamericano y clasificar a la final mundial del International Collegiate Programming Contest (ICPC),  una de las competencias universitarias más exigentes en programación y resolución de problemas a nivel global.

El equipo logró su clasificación tras superar un proceso que incluye fases nacionales, regionales y latinoamericanas. La última etapa se realizó en Chile, donde los estudiantes aseguraron su pase a la final que se disputará en Emiratos Árabes Unidos.

La competencia mundial se llevará a cabo del 14 al 19 de noviembre donde los universitarios buscarán medirse ante la élite global de la programación.

En esta instancia competirán contra equipos de 140 universidades, seleccionadas entre más de 3.400 instituciones de 114 países.

Entre los clasificados figuran centros académicos de alto nivel como Harvard University, Massachusetts Institute of Technology, University of Oxford y University of Cambridge, lo que dimensiona el nivel de exigencia al que se enfrentarán los estudiantes del TEC.

Competencia de alto nivel

Durante cinco horas continuas, los equipos —conformados por tres estudiantes— deben resolver entre 9 y 14 problemas algorítmicos que requieren dominio en lógica, matemáticas y optimización.

A diferencia de otros concursos tecnológicos, no se trata de desarrollar aplicaciones, sino de encontrar soluciones correctas y eficientes en el menor tiempo posible. Cada programa debe ejecutarse en apenas uno o dos segundos, lo que eleva significativamente la dificultad.

De hecho, históricamente, muy pocos equipos logran resolver la totalidad de los problemas dentro del tiempo establecido, lo que refleja el nivel extremo de la competencia.

Jóvenes que se abren paso en la élite mundial

El equipo está integrado por los estudiantes Alejandro Cerdas, Antonio Caravaca y Kenner Castillo, bajo la dirección del entrenador Maximilian Latysh.

Castillo explicó que esta será su segunda participación en una final mundial, tras haber competido previamente en Azerbaiyán, y que enfrenta esta nueva oportunidad con una visión distinta.

"La expectativa es mejorar el rendimiento y estar más relajado gracias a la experiencia previa. Es una oportunidad única", indicó Castillo.

El estudiante señaló que la experiencia internacional transforma la forma de afrontar la competencia, no solo en lo técnico, sino también en lo emocional, al tratarse de un entorno de alta exigencia donde cada decisión cuenta.

Por su parte, Cerdas, quien participará por primera vez en una final mundial, reconoció el reto que implica medirse ante universidades de primer nivel.

"Es emocionante competir contra las mejores universidades del mundo, aunque también implica presión", comentó Cerdas.

Para enfrentar este desafío, el equipo ha desarrollado un proceso de preparación intensivo que incluye entrenamientos individuales y simulaciones grupales de cinco horas, con el objetivo de replicar las condiciones reales del torneo y fortalecer la toma de decisiones bajo presión.

Más que una competencia: una puerta al futuro

El proceso no solo representa un desafío académico, sino también una plataforma de crecimiento personal y profesional. Así lo destacó el entrenador del equipo, Maximilian Latysh, quien ya vivió la experiencia como competidor en ediciones anteriores del ICPC.

"Este torneo requiere mucho esfuerzo y dedicación. Implica estudiar tanto computación como matemáticas. Mi principal consejo es no intimidarse: puede parecer difícil al inicio, pero es una experiencia muy divertida", señaló.

Además del aprendizaje técnico, el ICPC permite a los estudiantes interactuar con participantes de todo el mundo, generar redes de contacto y proyectarse en el ámbito internacional.

La competencia también funciona como vitrina para el talento en tecnología. Empresas como Huawei y JetBrains patrocinan el evento y buscan identificar perfiles altamente calificados entre los participantes.

Según datos del programa, una proporción importante de quienes avanzan en el ICPC continúa con estudios de posgrado e incluso doctorados, lo que evidencia el alto nivel académico del certamen.

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