Logo
Reportaje Especial

Stephanie, la transgénero que vive en la cárcel rodeada de hombres

Ella, quien tiene 30 años actualmente, debe descontar una condena de 6 años- aproximadamente -por ser cómplice en el trasiego de drogas. De esta sentencia, ya lleva 3 años y 8 meses.

Por Javier Paniagua | 22 de Jun. 2019 | 1:24 pm

(CRHoy.com) La cita estaba pactada para el lunes 27 de mayo al 10:00 a.m. luego que ella aceptara que contáramos su historia. Lo único que sabíamos al momento de llegar era que ella estaba como privada de libertad en el Centro de Atención Institucional (CAI) situado en Orosí de Cartago y que estaba dispuesta a contar su testimonio. Ella es una de las 23 personas transgénero en el sistema, según el Departamento de Prensa del Ministerio de Justicia.

Llegar al lugar fue complicado, pues el camino de acceso estaba bajo reparaciones y, al llegar, fue difícil que el guarda comprendiera a quién buscábamos. Preguntamos por "Stephanie", pero el oficial no parecía comprender, pues en esa sede solo hay hombres…

En una aula destinada para ofrecer distintas clases a los reos nos recibió finalmente. Vestía una blusa a cuadros y una pantaloneta blanca. Lucía con orgullo las extensiones de su cabello y sus tatuajes. Ella es Stephanie, quien viste, luce y se siente mujer.

"Agresiones y violaciones"

Pero llegar a este punto de su vida no ha sido fácil. Stephanie Álvarez es una persona transgénero que desde hace 3 años e hizo su transición estando en las cárceles del país. Asegura que su cuerpo -con el que nació- no coincidía con lo que veía al espejo ni con lo que ella sentía. Ella es mujer, afirma.

Reconoce -en sus propias palabras- que ser "loquita", "amanerado" o "femenino", no es bien visto por la población penitenciaria. A raíz de esto, prefirió adelantar su transición, y aunque sabía el costo que esto implicaría, siguió adelante con el fin de afianzarse, ser quien es y no aparentar.

Según Álvarez, "solo hay dos opciones: o sos hombre o mujer aquí. Incluso hasta con mujeres existe una rivalidad hacia las personas trans".

Ella, quien tiene 30 años, debe descontar una condena de 6 años- aproximadamente -por ser cómplice en el trasiego de drogas. De esta sentencia, ya ha cumplido 3 años y 8 meses. En el camino, ha tenido que vivir un sinnúmero de agresiones verbales y violaciones la punto que sufrió un desgarro en el ano.

Rechazar una propuesta de sexo de un compañero en la cárcel le valió que un grupo de privados de libertad le incrustaran la mitad de un palo de escoba en el ano y le desgarraran esa parte del cuerpo. Esta acción, fue ejecutada en La Reforma, en Alajuela, según narra y afirma que todo ocurrió a vista y paciencia de un custodio.

"La transfobia se ve mucho en los centros penales. Todo esto ha formado el ser humano que soy hoy, uno más fuerte", reflexionó.

Asiste periódicamente al psicólogo y un médico qvigila con frecuencia la zona donde sufrió la agresión. A pesar de lo duro y pesado de la situación, sabe que debe continuar y que salir adelante es el objetivo por el cual lucha. Su principal fin es salir de prisión "para ser una persona de bien". "La persona que saldrá no se compara con la persona que ingresó. Era muy inmadura", agregó.

Stephanie tiene un novio en prisión, con el cual convive diariamente y, según narra, es quien cuida de ella frente a los demás compañeros de cuarto. donde puede haber aproximadamente 150 personas.

Antes de ingresar a la cárcel, Álvarez se dedicaba a ser estilista en el día y por las noches era transformista- se vestía de mujer para entretener a la población diversa, LGTBIQ,- en los centros nocturnos gais del país. Una cosa llevó a la otra y terminó ayudando a un traficante de droga y por eso fue a caer a la prisión.

Stephani es VIH negativo y asegura que cuidarse le ha garantizado esta condición serológica. Si ella no pidiera condones, no se los entregarían pero siempre es cuidadosa de tenerlos. Cada 6 meses se debe realizar un control sobre su estado de salud con el fin de evitar infecciones de transmisión, entre otros riesgos.

De acuerdo con José Luis Bermúdez, director general de Adaptacion Social, "los controles  son similares al resto de la población adulta, esto con el fin de evitar discriminación hacia la población LGTBIQ. Además en todos los centros se tienen establecidos protocolos de atención. Destacan la Circular 1- 2019, que se denomina "Procedimiento sobre la atención y seguimiento a la población LGTBI del sistema penitenciario nacional".

"En relación con la entrega de condones, es a través del sistema de Salud, es decir la diversas clínicas que se ubican en el nivel institucional que se hace la entrega de condones. A su vez se realizan campañas preventivas del VIH SIDA  a través de varias instancias: Comisiones de VIH SIDA y protocolos de atención en las especialidades de Trabajo Social dentro de las solicitudes de visita íntima", indicó Bermúdez.

Esperanza

Stephanie sabe que será difícil reinsertarse a la sociedad pero su deseo de salir, ayudar a la familia y a los pocos amigos que le quedaron es su principal meta.

Cuando se le menciona la palabra libertad, se le ponen los ojos llorosos y lo relaciona con esperanza, nueva vida y un renacer. 

Asegura que quienes están haciendo su transición a mujeres deben  "aceptarse realmente como son, convivan siendo mujeres, no lo hagan por moda, y salgamos adelante siendo una mujer transgénero".

En cuanto salga de esas 4 paredes, buscará un nuevo norte, buscará un trabajo para reinsertarse a la sociedad y por nada del mundo volverá a cometer algún acto que la lleve de nuevo a ser privada de su libertad.

Su buen comportamiento y conducta le ha válido asistir a clases de computación y de teatro, y constantemente hace presentaciones. Adicionalmente fue a la Marcha de la Diversidad del 2018.

Los organizadores de la Marcha de la Diversidad solicitaron nuevamente al Ministerio de Justicia un permiso para que Stephanie pueda asistir a la décima edición de esta convocatoria anual en el centro de San José que se celebra este domingo.

 

Comentarios
8 comentarios
OPINIÓNPRO