Fabián y su hija prueban que el verdadero amor de padre nace del corazón
Pareja pasó por varios procesos para tener a su hija.
(CRHoy.com) Cuando Fabián Meneses habla de su hija, se le dibuja una sonrisa en el rostro y los ojos le brillan. Celebrar este Día del Padre tiene otro significado para él. Aunque no comparten la misma sangre, hay un vínculo único, que nació desde el corazón.
La pequeña Fabiana llegó a su vida hace casi tres años, para convertirse en el centro de su hogar, en el que solo hay amor y chineos, luego de muchas oraciones, llantos y días grises, que él pasó junto a su esposa, Paola Orozco.
Cuando él dice "soñé a mi hija antes de que llegara", es en serio. Desde que inició el noviazgo con su esposa, siempre le dijo que le gustaría adoptar y que, quería ser papá de una niña.
El camino no fue fácil. Ellos se casaron en enero del 2012 y tiempo después empezaron a pedir bebé.
"No fue sencillo. Pasó un año y no hubo embarazo. Empezamos a investigar, fuimos donde un doctor y se detectó que había problemas de fertilidad. Mi esposa tenía endometriosis severa. La operaron dos veces y ahí empezó el sufrimiento físico y mental, porque fue una etapa muy fuerte", detalló.
En la búsqueda del bebé, se sometieron a seis inseminaciones artificiales, pero todo era en vano. Él quería complacer a su esposa que quería ser mamá biológica, pero siempre tuvo presente la idea de adopción.
"Cuando fuimos donde el doctor, yo sentí que me estaban vendiendo un hijo, pero era necesario que Paola pasara por eso. Ella necesitaba darse cuenta de que había hecho todo su esfuerzo físico para lograr concretarse de otra manera", expresó antes de decir que, incluso, tuvieron una crisis como pareja y Paola sufrió un infarto cerebral.
En medio de todo eso, hicieron los trámites para adoptar en el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y Fabián se encargó de llevar todos los documentos que pedían.
"Yo fui solo a dejar los papeles. Fue un proceso muy rápido para nosotros. Decidimos que todo lo íbamos a hacer con el PANI y esperar el tiempo que había que esperar, someterse a las pruebas. En algún momento nos dijeron ‘ya están en el Banco de Padres'. En esos momentos, yo le decía a Pao ‘yo sueño a mi hija, no la conozco y seguramente no ha nacido, pero la había soñado muchas veces. Yo quería una chiquita… ¡Siempre quise una chiquita!'", manifestó.
La llegada de Fabiana
Este vecino de Belén recuerda con claridad el día que recibió la llamada que tanto anhelaba, cuando le dijeron que su hija ya había sido elegida.
"Yo estaba en mi oficina y me llamó el psicólogo y me dijo ‘¿está sentado? Ya tenemos elegida a su hija'. Yo sentí como que se me subió y me bajó algo. Era un mundo nuevo. Llamé a Paola y no me contestó. Le mandé un mensaje ‘me urge que me llame'. Yo cumplo el 3 de setiembre y exactamente el 2 vieron el caso. El psicólogo nos leyó todo el expediente, toda la historia de ella. Al final nos preguntó: ‘¿Desean continuar?'. Ahí vimos la primera foto", afirmó.
Esa misma semana, ellos viajaron al hogar donde estaba Fabiana, para conocerla y estar con ella.
El día que la conocimos nos recibió el administrador del hogar. Fabiana venía con él de la mano y con un vestido hermoso. Lo más impresionante fue que ella corrió a los brazos de Paola, corrió a los brazos de su mamá. Yo le llevaba una rosa y un globito. Fue una reacción mágica, muy espiritual. Nosotros dijimos ‘es nuestra hija'. Sentí muchas ganas de llorar. Me quedaba viéndola, admirándola, viendo a mi esposa tan feliz, realizada. Superó las expectativas.
Él reconoce que la llegada de Fabiana la vivió como un parto. Desde entonces, se convirtió en su razón de vivir y todos los días agradece a Dios por darles esa bendición.
Siempre que me dicen que Fabiana se parece a mí, yo les digo que yo la parí. La parí desde mi corazón. Lo primero que dijo fue ‘papá'. A ella le costó como romper esa barrera conmigo, pero no fue mucho tiempo. Yo soy como su amor. Le decimos mucho que la amamos. Mis papás nunca me dijeron que me amaban y yo le decía a Pao que yo quería decirle muchas veces a Fabiana que la amaba, siempre. Ella se siente muy amada. Yo juego mucho con ella, trato de dedicarle todo el tiempo, la alisto, la peino. Nos llevamos muy bien, trato de alzarla y chinearla mucho.
La pequeña hizo una sorpresa muy especial para celebrarle el Día del Padre a su gran amor, cantándole una canción:
Desde hace un tiempo, ellos crearon una página en Facebook, donde relatan su historia, la importancia de la disciplina positiva y dan acompañamiento a otras personas que están pasando por un proceso similar. Si desea seguirlos, puede hacer clic aquí.





























