¿Se pueden prevenir las alergias alimentarias en los niños?
Según nutricionistas, existen factores que pueden ayudar a ofrecer protección contra las alergias
(CRHoy.com) Las alergias provocadas por alimentos llenan de angustia a muchos padres de niños pequeños. La principal pregunta es si estas se pueden prevenir de alguna manera de forma temprana.
De acuerdo con la nutricionista Mariel García, no se puede afirmar que una alergia pueda ser prevenible al 100%, ya que es una respuesta del sistema inmunológico sobre la que no se tiene control.
Eso sí, la especialista de GoodMed detalló que sí se ha visto que existen una serie de factores que ofrecen protección contra las alergias en general.
Así las cosas, si usted está en proceso gestacional o tiene bebés recién nacidos, es mejor que tome en cuenta estas recomendaciones:
- Que el parto sea vaginal.
- Ofrecer lactancia materna exclusiva por al menos 6 meses.
- A los 6 meses, iniciar la alimentación complementaria.
- No retrasar el consumo de alimentos alérgenos, sino más bien darlos al inicio de la alimentación complementaria.
- Permitir que nuestras niñas y niños jueguen y se ensucien o que tengan mascotas; ya que esto ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, así como que este funcione correctamente.
"Una alergia alimentaria es una reacción de hipersensibilidad generada por el sistema inmunológico y que ocurre al poco tiempo de haber ingerido un alimento. Básicamente, lo que ocurre es que el cuerpo de nuestras hijas e hijos no identifica correctamente el alimento, y lo interpreta como una sustancia peligrosa contra la cual debe luchar", explicó García.
Ante eso, ¿qué hacer si creemos que nuestro hijo tiene una reacción alérgica?
La especialista puntualizó que ante esos casos "lo más importante es que sean valorados por un especialista en estos temas, es decir, por un alergólogo. Y será precisamente el especialista quien debe dar los pasos a seguir".
"El primer paso que se debe seguir es realizar una historia clínica muy detallada, en donde se mencionen cuáles fueron los síntomas que aparecieron, cuánto tiempo tardaron en aparecer estos síntomas después de la ingesta del alimento, cuánta cantidad de alimento se ingirió, entre otros", aseveró.
Para García, lo más importante en esta primera instancia es determinar que efectivamente hay una causalidad entre un alimento y los síntomas.
"Posteriormente, se debe realizar un diagnóstico patogénico. Esto, quiere decir que se debe investigar si nuestra hija o hijo presenta una alergia mediada o no por IgE (anticuerpos); así como, deben descartarse otras posibles enfermedades que podrían asemejar una alergia. Usualmente, es en este momento en el que se realizan pruebas cutáneas y de sangre", añadió.
A partir de esto, los médicos hacen un diagnóstico de confirmación a través de una prueba de provocación oral, que sirve para confirmar o descartar una alergia alimentaria.
"Este examen se debe realizar siempre en un centro hospitalario, que disponga de personal de salud entrenado y todos los recursos necesarios para resolver una reacción alérgica grave", concluyó la especialista.