¿Se puede resucitar tras 8 minutos en paro? Aquí está la prueba
Tras dos paros seguidos, nadie tenía esperanza de volverlo a abrazar
En setiembre del 2015 el periodista Miguel Barboza volvió a nacer…literalmente. Con lágrimas en los ojos, recuerda cuando a los 60 años, su sistema inmunológico falló ante una infección en los pulmones y los riñones.
Dos paros asistidos lo mantuvieron sin vida por 8 minutos en la sala de cuidados intensivos del Hospital Calderón Guardia.
Máquinas, carreras, médicos de aquí para allá. En los pasillos, amigos y familiares con ojos llorosos despedían a Miguel. Nadie decía nada, pero muchos pensaban lo mismo: "no lo volveremos a ver". Los doctores no daban muchas esperanzas.
El periodista cuenta que de esos minutos "muerto" no recuerda nada. Ni siquiera llegó a ver la famosa "luz al final del túnel". Pero su corazón se estremece cada vez que recuerda el proceso que siguió.
Su recuperación fue una lenta agonía. Días y semanas inconsciente, entubado, respirando gracias a una máquina. Nada. Silencio. Ningún rastro de Miguel, de quien fuera Miguel.
Cuando por fin despertó comenzó su segunda vida después de muerto. Tuvo que aprender a hablar, a comer, a caminar, a ir al baño solo, e incluso, a usar el teléfono. Una tarea difícil que en muchas ocasiones pensó que no iba a lograr, pero que fue posible sólo gracias a la ayuda desinteresada e incondicional de su familia y amigos.
Siempre fue un hombre de alimentación sana -desde los 5 años no come carne- sin ningún padecimiento, no cree en el "estrés" (es "una construcción de la sociedad moderna"). Su vida era el trabajo, pues disfrutaba lo que hacía, como director de la revista Sabores.
Estuvo 8 minutos muerto y, nadie sabe cómo, ahora lleva una vida completamente normal. Pero Miguel dice que ahora es otro. Se pensionó y ahora busca nuevos retos, pues la vida apenas comienza.
[quote]"Esta es una nueva oportunidad que muchos no tuvieron ¡y estoy feliz!"[/quote]
