SALVETERRA: ¿cómo revertir la desaparición de los insectos?
Los insectos son una clase de animales invertebrados del filo de los artrópodos, caracterizados por presentar un par de antenas, tres pares de patas y dos pares de alas. La ciencia que estudia los insectos se denomina entomología.
Corresponden con el grupo de animales más biodiverso del planeta Tierra. Se conoce aproximadamente un millón de especies de insectos. Y se considera que todavía quedan por describir una importante cantidad de especies más.
Los insectos se han adaptado a casi todos los ambientes terrestres del planeta, aunque son pocas las especies que se han adaptado a la vida en los océanos.
Los primeros insectos provienen el periodo Devónico, de hace aproximadamente 400 millones de años antes del presente.
Función ecológica: los insectos juegan una importantísima función en la naturaleza. Son vitales para la polinización de las plantas y de allí su papel esencial en la producción de alimentos.
Con la polinización los insectos hacen posible el milagro de la vida entre las plantas: al ir de flor en flor, transportan polen y lo transfieren desde el estambre hasta el estigma de las plantas con flores, fecundando los óvulos. Sin los insectos prácticamente no tendríamos plantas.
También, los insectos eliminan sociedad, en particular, la materia orgánica muerta. Con ello se evita la contaminación y la propagación de enfermedades.
Por otro lado, los insectos, cuando son cosechados, pueden servir de alimento. Como parte de la cadena alimenticia, forman parte de la dieta de muchos animales, incluido el ser humano. México nos ha enseñado que los insectos pueden representar una fuente importante de nutrientes.
Algunos insectos pueden servir como parásitos de otros organismos. Cumplen así un papel ecológico muy importante, pues ayudan a prevenir la superpoblación de algunas especies y, además, contribuyen al desarrollo de adaptaciones evolutivas.
Uno de los servicios más importantes que proporcionan los insectos es su papel en el desarrollo y mantenimiento de la estructura y fertilidad del suelo. Los suelos más fértiles son los suelos más biodiversos y ricos en insectos.
Decaimiento de los insectos en el planeta: el uso generalizado de insecticidas, la fragmentación de los hábitats por la inapropiada gestión del territorio y el Cambio Climático son las principales causas de la extinción de los insectos en nuestro planeta. Algo que se ha acelerado mucho durante los últimos 40 años.
En estudio divulgado por la ONU descubrió que el número de insectos en las reservas naturales de Alemania occidental disminuyó más del 76 % entre 1973 y el 2000. Por otro lado, un estudio global señala que la causa principal del declive de los insectos es la pérdida de hábitats originada por la expansión de la agricultura intensiva.
Un reciente estudio divulgado por la revista National Geographic lo confirma: en todo el mundo estamos presenciando no solo una disminución en el número de insectos individuales, sino también un colapso de su diversidad.
Para aquellos que peinamos canas, recordamos nuestras épocas de adolescentes cuando en las luces altas de las ciudades se aglomeraban densas nubes de insectos que rodeaban la luz. Ahora, ya casi no se ven. No es que se hayan ido a otra parte, solo que han desaparecido y ha sido por nuestra causa.
National Geographic hace referencia una publicación de la Royal Society en la revista Biology Letters. Se trata de varios artículos de gran peso científico.
Se confirma que las causas principales de la desaparición de los insectos en encuentra en la intensificación del uso de la tierra, el cambio climático y la propagación de especies animales invasoras como resultado del comercio humano. Con el agravante de que la combinación de esos factores agrava aún más la situación.
Se señala que los ecosistemas deteriorados por los seres humanos son más susceptibles al cambio climático y también lo son sus comunidades de insectos. Sumado a esto, las especies invasoras pueden establecerse más fácilmente en hábitats dañados por el uso humano de la tierra y desplazar a las especies nativas.
Así, mientras que muchas especies de insectos disminuyen o se extinguen, otras, las que menos, entre las que se incluyen las especies invasoras, prosperan y medran, lo que conduce a una creciente homogeneización de las comunidades de insectos en todos los hábitats. Esto, podría resultar contraproducente para la agricultura y la producción de alimentos.
Como hemos visto, el Cambio Climático está directamente vinculado al quemado de combustibles fósiles que nos ha llevado a la cifra récord de 422 ppm de CO2 en la atmósfera y el consecuente aumento de la temperatura promedio en 1.2° respecto a la referencia preindustrial (aproximadamente en 1.800 AC).
La intensificación del uso de la tierra se refiere a la inadecuada y no planificada gestión del territorio. No se trata de que el desarrollo de cultivos intensivos o extensivos está mal por si mismo. Ese tipo de actividad humana se puede desarrollar si, efectiva y eficientemente, está basada en un correcto ordenamiento y planificación del territorio.
La intensificación del uso del territorio se origina cuando el cambio de uso del suelo se realiza sin ningún criterio de ordenamiento y planificación, es decir, bajo una situación de desorden, pensando solo en beneficios económicos con la menor inversión posible. El desarrollo y extensión de zonas de cultivos intensivos como la piña y el banano en Costa Rica, son un claro ejemplo de esta situación. Los bosques y zonas ambientalmente sensibles se sacrifican o son directamente afectados por esta agricultura intensiva que usa agroquímicos y plaguicidas.
Mecanismo correctivo para la recuperación de los insectos: como hemos señalado previamente, la clave para rectificar y corregir los daños producidos, es volver atrás con nuestros pasos.
Lo primero que debemos hacer es obtener información ambiental inteligente sobre nuestro territorio de influencia. Como hemos dicho, el territorio ideal es el del municipio donde vivimos, aunque las células básicas de territorio son las fincas que lo conforman y en las que lo hemos dividido los seres humanos.
Dicha información ambiental nos indica la fragilidad ambiental de nuestro espacio geográfico, así como su estado de salud ambiental. Su visión amplia, multivariable y con perspectiva global de la recuperación del equilibrio de la Ecosfera terrestre nos permite saber el papel de ese territorio y la función que debe tener.
De este modo, en el marco del territorio de administración de un territorio cantonal, es posible establecer un plan correctivo de uso del territorio, dedicando parte del mismo para la recuperación de ecosistemas e impulsando la producción regenerativa; actividades que contribuyen a restaurar el equilibrio de la Ecosfera terrestre y con el ello, el desarrollo ecosistemas sanos para el desarrollo de los insectos.
A nivel de célula territorial básica se hace importante promover actividades para la regeneración del suelo, así como el desarrollo de plantas con flores (islas de flores) que se conviertan en hábitats naturales para especies de insectos.
El hecho de que todavía haya especies de insectos que sirvan para impulsarlas y recuperar su biodiversidad es esperanzador. No obstante, mientras no cambiemos la tendencia hacia donde nos movemos, no vamos a poder progresar. Es indispensable empezar a hacer acciones concretas lo antes posible.