¿Quién es Matteo Messina? El despiadado capo italiano detenido tras 30 años en fuga
Ocupaba el primer lugar de los más buscados por las autoridades de Italia
(AFP) Matteo Messina Denaro, uno de los capos más buscados de los últimos años, fue detenido la noche del lunes en Italia por la Policía Estatal en una megaoperación en Campobello di Mazara.
Es considerado el último padrino de Cosa Nostra, que era un capo despiadado e invisible, lideraba una organización multimillonaria gracias a sus ramificaciones en varios sectores, desde el tráfico de drogas hasta el inmobiliario, la energía eólica y las apuestas online.
Matteo Messina Denaro sigue los pasos de los padrinos históricos de Cosa Nostra, Toto Riina y Bernardo Provenzano, fallecidos en prisión en 2017 y 2016, respectivamente.
Líder de la nueva generación que relevó a los viejos padrinos, el "príncipe de Trapani", como lo solían llamar, tenía una verdadera pasión por el lujo y los relojes de oro.
En efecto estaba muy bien vestido y lucía un reloj valorado entre 30 y 35.000 euros, contaron los responsables de su captura. Según el diario Il Messaqgero, cuenta con una fortuna de unos 4.000 millones de euros gracias a sus millonarios negocios ilegales y legales.
"Ahora vamos a investigar a esa ‘burguesía mafiosa' que lo ha protegido en todos estos años", adelantó el lunes Maurizio de Lucia, fiscal jefe de Palermo, durante una conferencia de prensa.
Las investigaciones se concentran por ahora en la red que le garantizó permanecer oculto, tranquilo por 30 años. Entre ellos figura el médico que lo trataba como paciente oncológico, Alfonso Tumbarello, de 70 años.
Muchos se preguntan si el padrino revelará los secretos más oscuros de la mafia siciliana, como los atentados de los años 90 que sacudieron a Italia y transformaron la organización criminal para siempre.
En la lista elaborada por el Ministerio del Interior de los seis criminales más buscados en Italia, Matteo Messina Denaro, nacido en abril de 1962, ocupaba el primer lugar.
Condenado en ausencia en el año 2000 a cadena perpetua por asesinato, en 2020 fue de nuevo condenado por el atentado contra el juez antimafia Giovanni Falcone, asesinado por orden de la cúpula de Cosa Nostra en 1992.