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Reportaje Especial

“Profe”: El tico que transmitió por años su amor por el deporte en EEUU

Sus hijos también estuvieron involucrados en diferentes actividades deportivas.

Por Ingrid Hidalgo | 18 de Jun. 2023 | 5:02 pm

(CRHoy.com) Un señor de 60 años sale con mucha emoción y nervios a la cancha de fútbol con los chicos y mira a su alrededor; se encuentra con su familia, su esposa e hijos, quienes lo ven con una sonrisa en sus rostros.

Guillermo "Bill" Umaña, padre de tres hijos, apasionado por el fútbol, se mudó a los Estados Unidos hace más de 30 años, donde entrenó a varios equipos de fútbol, así como a entrenadores hispanohablantes.

Umaña, quien actualmente es un abuelo orgulloso de tres nietos, formó parte de la Washington Youth Soccer Association; el costarricense aportó en darles becas a jóvenes de familias de bajos recursos.

Durante su estadía en Estados Unidos, Umaña ha sido inspiración para muchos al trabajar en diferentes equipos femeninos y masculinos, desde semiprofesionales hasta profesionales.

"Empecé a involucrarme más con los niños, algo que me alegra mucho es haber conseguido becas para niños de bajos recursos; más que todo por el lado de lo que son los hispanos", dijo Umaña en una entrevista con CRHoy.com.

Cuando tenía algún partido, su familia, cuando no tenía la agenda ocupada, iba a apoyarlo, al igual que él, quien aprovechaba su tiempo libre para acompañar a sus hijos a sus juegos, especialmente a los de su hija, quien practicó tenis.

Sus hijos también estaban involucrados

El también biólogo orgánico contó que sus hijos estuvieron involucrados en la actividad física, realizando diferentes deportes en sus centros educativos.

"Ellos siempre fueron involucrados en sus colegios, escuelas (…) mi hija mayor jugó tenis y estuvo a un nivel tanto colegial como de universidad", dijo Umaña.

El costarricense llevaba a sus hijos a los partidos o también a los entrenamientos para que ellos vieran a las chicas o a los chicos en el deporte.

Una de las cosas que Umaña más disfrutaba y recuerda siempre es ver a sus hijos en sus partidos, jugando con esa misma pasión que él tenía.

"Había momentos en que no coincidíamos en los horarios, entonces ella (su hija que jugaba al tenis) de mi parte entendía y yo en su parte también entendía", indico.

"Para mí no solamente era un ser entrenador, era como un trabajo, una responsabilidad", añadió.

Tanto él y como su familia se organizaban para pasar tiempo juntos después de tener una agenda ocupada de actividades deportivas, escolares, trabajo, entre otros.

Un tico orgulloso de sus logros

Aparte de ser entrenador, trabajó como biólogo; el costarricense participó en varios proyectos, por ejemplo, junto a unos colegas, desarrolló un fertilizante a base de desechos de comida.

"En los Estados Unidos, se bota demasiado la comida y entonces logramos, por medio de ingenieros, hacer una máquina especial, donde todos los desechos se ponían; esa máquina la convertía en líquido, el cual se llevaba a las plantas nuestras (…) o sea que todo volvía a la tierra", dijo Umaña.

Por otra parte, su aporte a la sociedad y al deporte, especialmente en el fútbol, lo llevó a ganar un premio especial en el 2004: Entrenador del Año.

"Me llegó ahí a la escuela, la carta donde me nombraba, y yo bueno, no me lo creía; mi familia se puso feliz hasta que brincaban mis hijos", contó.

Asimismo, siendo entrenador, ayudó a muchas familias, especialmente aquellas de bajos recursos; los niños, ya sean hispanos, anglosajones, entraban a los equipos de fútbol, donde podían escaparse un rato de la dura realidad que viven día a día.

Una figura paterna en los mundiales de FIFA

Desde los Estados Unidos, Umaña viajó hasta Brasil en el 2014 para participar como voluntario en el área de "Competition Management" en la Copa Mundial masculina.

El técnico fue asignado al Estadio Maracaná, ubicado en Río de Janeiro; cuando llegó allá, no podía creer que estaba viendo al majestuoso estadio a su alrededor y que iba a trabajar ahí unas semanas.

Asimismo, participó en la Copa Mundial Sub-20 Femenina en Costa Rica en el 2022, donde compartió sus conocimientos que adquirió en Brasil.

Dentro de sus labores, el tico realizó diferentes actividades, desde llevar la bandera a la cancha hasta barrer el piso en algún sitio, ya sea en el centro de voluntarios o en otro lugar.

Su aporte como voluntario inspiró a otros; Umaña, a quien lo llamaban "El Profe", les enseñó a otras personas el significado de ser un voluntario.

"Me pongo a sacar hielo y muchos me dicen: "Profe, usted no está en ese nivel para eso". No señor, eso es lo que se llama ser un voluntario; uno tiene que hacer lo que le pongan, señores, eso a mí no me baja de mis niveles", señaló.

Durante estos mundiales, el tico compartió con jóvenes y adultos, quienes todos tenían historias diferentes, así como culturas distintas.

Un "retiro" tranquilo en Costa Rica

Después de 30 años viviendo en Estados Unidos, el tico y su esposa decidieron regresar a Costa Rica.

Aunque regresó al país, Umaña aún continúa transmitiendo su conocimiento como entrenador a equipos, asociaciones y también a personas que quieren convertirse en entrenadores, sin embargo, eso implicó separarse de sus hijos y nietos.

No obstante, trata de visitarlos cada vez cuando puede para disfrutar de ver a sus nietos divirtiéndose y sonriendo a su alrededor, como todo abuelo, y también ver a sus hijos siendo unos padres maravillosos, transmitiéndoles un poco de las enseñanzas que él y su esposa les dieron cuando eran pequeños.

Mientras Umaña disfruta del país, hay algo que espera con ansias: Volver a ver a sus hijos y a sus nietos, a quienes aman con todo su corazón, ya sea en Estados Unidos o en Costa Rica.

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