Personas obesas tienen más problemas de respiración durante el sueño
El síndrome lo padecen con más frecuencia hombres a partir de los 40 años
(CRHoy.com) El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) es un enemigo silencioso pues dificulta la respiración mientras la persona duerme y puede provocar serios problemas a la salud; por eso, los expertos levantan la voz para que se le ponga más atención a este padecimiento.
El SAOS, es básicamente la disminución de la cantidad de oxígeno que llega a los alveolos pulmonares a través de la vía aérea.
Los expertos lo califican como "dormir con el enemigo", ya que se presenta durante el sueño, momento en que las personas son más vulnerables a cualquier situación nociva, no son conscientes y no pueden controlar la disminución parcial o total del oxígeno en sus organismos.
Este trastorno es más frecuente en hombres mayores de 40 años, sobre todo en aquellos con obesidad.
De acuerdo con estudios internacionales, entre un 20% y 60% de personas obesas presenta este síntoma. En Costa Rica, algunas investigaciones reflejan cifras similares.
"La causa principal es la interrupción del equilibrio entre la vía aérea y la presión negativa de los pulmones, lo que provoca el cierre prematuro e inconsciente del paso del aire; esto lleva a la disminución de la concentración de oxígeno en la sangre, que genera una cascada de trastornos nocivos, siendo esta una causa poco estudiada de riesgo cardiovascular", manifestó el doctor Francisco Ortiz Vargas, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.
El SAOS no suele ser detectado por la persona que lo sufre, sino por quien duerme cerca de ella.
El principal síntoma es que la persona no respira por un tiempo determinado, episodio antecedido o precedido por fuertes ronquidos y un despertar molesto, lo que altera evidentemente la calidad del sueño. Además; se generan problemas de convivencia y un aumento en el riesgo de eventos cardiovasculares o cerebrales.
El SAOS se asocia también a mala calidad de vida, pues, aparte del trastorno del sueño, genera riesgo de accidentabilidad aumentada debido a la somnolencia diurna secundaria o asociada al proceso, pero además porque se ha demostrado un aumento de eventos cardiovasculares o cerebrales, como hipertensión e infarto al miocardio o cerebral, entre otros.
Este síndrome suele ser subdiagnosticado y se considera que podría ser la causa de eventos de muerte súbita en la cama que podrían haberse prevenido, por lo que es vital lograr un diagnóstico temprano y tratamiento.
"Es fundamental que personal de salud capacitado realice una buena historia clínica y examen físico para determinar quiénes tienen riesgo de este síndrome. Existen escalas y mediciones sencillas como la circunferencia del cuello que guían más hacia la probabilidad de padecerlo, y ambos se pueden realizar desde la consulta del EBAIS", indicó el Ortiz Vargas.
Ortiz asegura que el disminuir peso, se logra disminuir los síntomas y signos entre un 10% y 20%. Si a esto se le suma actividad física, salud mental y otros buenos hábitos, habrá una mayor mejora.
