Persisten elevadas brechas educativas: Hombres tienen más posibilidad de dejar las aulas
Mientras tanto, a las mujeres se les dificulta más aplicar el conocimiento lógico-matemático
(CRHoy.com) A la hora de analizar por separado el rendimiento y desarrollo de hombres y mujeres dentro de las aulas, saltan a la vista dos grandes conclusiones: los hombres tienen más probabilidad de repetir y dejar los estudios, mientras que las mujeres tienen mayores dificultades de aplicar el conocimiento lógico-matemático y científico.
Esto es evidencia de la elevada brecha educativa que persiste en el país, de acuerdo con el último informe del Estado de la Educación, presentado este jueves.
"Actualmente, el género es un desafío para el desarrollo equitativo de las personas en el sistema educativo. Por ejemplo, un hombre tiene más probabilidades de ser expulsado del sistema y una mujer tiende más a pensar que no es buena para los números" señaló Jennyfer León, investigadora del Estado de la Educación.
Hombres: se garantiza el acceso a la educación, pero no la permanencia
Para el caso de la población estudiantil masculina, al igual que en la femenina, el acceso a la educación está garantizado. Sin embargo, su permanencia hasta concluir los ciclos educativos, no lo está, y esto es en mayor proporción para ellos.
Según la investigación, los registros administrativos del MEP indican que tanto hombres como mujeres ingresan al sistema educativo en proporciones similares a los nacimientos según sexo; es decir, en preescolar y primaria se logra que los ingresos sean equitativos.
Sin embargo, es en el inicio de la secundaria donde se ve un cambio, pues la proporción de hombres y mujeres se invierte.
"Ellos enfrentan mayores dificultades para mantenerse en el sistema por problemas de repitencia y motivación. Este hallazgo requiere mayor profundización en investigaciones futuras y un seguimiento más puntual de la población masculina para entender un fenómeno en que los sesgos operan en su contra y dificultan la conclusión de sus estudios básicos obligatorios", apunta el documento.
El informe indica que las razones por las que los estudiantes son excluidos del sistema educativo son distintas para hombres y mujeres:
Los hombres abandonan el sistema por problemas sistemáticos en temas de rendimiento y motivación, mientras que las mujeres lo hacen por recargo en labores domésticas, de cuido, o por embarazos adolescentes.
A este fenómeno se la ha denominado "la ventaja femenina" y se relaciona con que los roles tradicionales de género masculino impulsan en mayor medida a los hombres a abandonar sus estudios para hacerse cargo de responsabilidades económicas en detrimento de la continuidad de sus estudios.
Sin embargo, se señala que tampoco es coincidencia que las mayores tasas de finalización de los estudios de las mujeres no se traduzcan en mejores empleos y salarios una vez que se encuentran en el mercado laboral.
Desventaja de mujeres en matemáticas
Otra de las conclusiones a las que llegó el informe tiene que ver con la desventaja educativa en que se encuentran las mujeres para aplicar el pensamiento científico y la lógica matemática.
Esto llama la atención en el entendido de que las mujeres obtienen mejores notas en la escuela y el colegio, pero los datos de las pruebas estandarizadas revelan que presentan mayores dificultades para aplicar los conocimientos en áreas claves como matemática y ciencias.
"Estudios internacionales en este campo sugieren que las principales barreras se relacionan con su propia confianza y la exposición a áreas tipificadas como masculinas. Existe evidencia de que las niñas tienden a una menor autoconfianza en matemáticas respecto a los hombres y presentan mayores niveles de frustración y ansiedad en esta materia", agregó Jennyfer León.
El informe recomienda "promover actividades y experiencias variadas durante las lecciones para que el estudiantado explore sus intereses e identifique sus fortalezas, independientemente de si son hombres o mujeres.
El estudio fue dado a conocer este jueves y detalló un serio rezago de al menos dos años en materia educativa.