Otro más: plan de Recope para planta de “energías alternativas” ya toca el abismo
Administración anterior adjudicó contrato por $238 mil para obras
(CRHoy.com). La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) daría marcha atrás con otro de los proyectos impulsados en la pasada Administración (Alvarado Quesada, 2018-2022) para intentar ingresar al "club" de las energías alternativas.
Tras sepultar el proyecto de la Terminal Pacífico, al señalar falencias en los sustentos técnicos y financieros, Juan Manuel Quesada, presidente ejecutivo de la empresa estatal, confirmó que la construcción de la Estación Experimental Multimodal de Energías Alternativas (enfocada en el impulso al uso del hidrógeno en el transporte), en un terreno propiedad de la institución, en La Sabana, en el ingreso al Paseo Colón, está bajo la lupa.
El jerarca agregó que, posiblemente, esta iniciativa siga el mismo curso que la obra que se intentó impulsar en el Pacífico.
"El proyecto (la estación) probablemente tenga la misma suerte que este (Terminal Pacífico). Son proyectos mal concebidos, donde estamos hablando de que la empresa estaría asumiendo costos que no son necesarios para prestar el servicio, que no están debidamente justificados y que esas decisiones ineficientes de proyectos continúen y cargarlas a las tarifas", expresó Quesada.
El inmueble, que está cercado con vallas alusivas a la incursión de la empresa estatal en energías alternativas, se ubica donde históricamente estuvo la antigua estación de servicio La Sabana.
En setiembre de 2021, la empresa estatal aprobó un contrato directo con la compañía constructora Zumbado Construcciones S.A., por más de $238 mil (más de ₡149 millones, según el tipo de cambio actual), para desmantelar el edificio viejo de la gasolinera y construir uno nuevo con fines de convertirse en una "estación enfocada en energías alternativas", como el hidrógeno o el Gas Licuado de Petróleo (GLP) para vehículos.
En esa línea, el 28 de enero de 2022, Alejandro Muñoz Villalobos, entonces presidente ejecutivo, consultó al departamento de asesoría jurídica de la empresa sobre la viabilidad dar un permiso de uso en precario a un ente privado interesado en construir y operar una planta de hidrógeno verde enfocado en el transporte.
¿Qué es el hidrógeno verde? Es una tecnología basada en la generación de hidrógeno a través de un proceso químico conocido como electrólisis, el cual utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua. De esta forma, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, se genera energía sin emitir Dióxido de Carbono (CO2) a la atmósfera.
El planteamiento de Recope se gestionó a partir de una solicitud hecha por la empresa Hidrógeno Verde de Costa Rica S.A., para formalizar un permiso de uso en precario a ente privado. Esa compañía consideró que el ente estatal posee "limitantes que le impiden producir y comercializar" esta fuente de energía. Esa compañía alegó que plantea instalar una planta de productora de hidrógeno verde para abastecer vehículos particulares.
Ante la consulta del entonces presidente ejecutivo, el departamento legal de la refinadora marcó la cancha y afirmó que se requieren una serie de lineamientos para avalar este tipo de permisos. Entre ellos, el establecimiento de un canon por el uso del inmueble, enfocado en evitar que haya un enriquecimiento del permisionario en contraposición a la ley.
Para dar un permiso de este tipo a entes privados, Recope debería cumplir con lo siguiente: determinar que el bien no está destinado a un uso particular por la Administración, por lo que habría posibilidad de disponibilidad por un tercero; contar con la autorización de la junta directiva para suscribir el permiso de uso; justificar la conveniencia de suscribir el permiso de uso, definir el canon por concepto de uso del bien y considerar las limitaciones para la instalación de obras fijas o permanentes por parte de un tercero.
Además, en este escenario, la institución debería considerar las responsabilidades del tercero por el uso normal, la seguridad, los daños y los perjuicios que eventualmente ocurran sobre el bien.
En ese mismo sentido, Recope debería designar funcionarios enfocados en la fiscalización del permiso de uso y considerar la posibilidad de revocar el permiso de uso por razones de necesidad, conveniencia o mérito.
"Las decisiones que tomemos tienen que ser decisiones que le generen beneficio al país. A mí, como experto en el sector de energía, me gustaría hacer muchos proyectos. Pero,lo cierto del caso es que nosotros tenemos que enfocarnos en los que jurídicamente podemos llevar a cabo", añadió Quesada.
La estación que está en construcción contendría zonas verdes, un cuarto eléctrico (que a futuro albergará electrolineras para carga eléctrica o carga de GLP para vehículos), un cuarto de datos, sala de exhibición, bodega, sala multiuso, oficina de supervisión, servicios sanitarios y caseta de vigilancia, entre otras áreas.
Según el Artículo 6 de la Ley Orgánica de Recope, la institución está facultada para refinar, transportar, comercializar a granel el petróleo y sus derivados. Así como mantener y desarrollar las instalaciones necesarias para ello y ejercer, en lo que le corresponda -previa autorización de la Contraloría General de la República (CGR)- los planes de desarrollo del sector energía conforme al Plan Nacional de Desarrollo.
Aunada a la postura de la CGR, en un dictamen emitido en abril de 2015, la Procuraduría General de la República (PGR) determinó que Recope no tenía las suficientes competencias legales para incursionar en este tipo de proyectos.