Opinión: Forjar una identidad ética en Liberación Nacional
El Partido Liberación Nacional realizará este sábado 2 de setiembre una de sus asambleas más importantes de su historia. Hemos perdido las últimas 3 elecciones nacionales y es hora de dar un giro en lo moral, en lo ético y en una verdadera renovación de liderazgos, caras nuevas que conecten con la realidad que viven los costarricenses y ayuden a actualizar al partido en pensamiento y soluciones.
He insistido en que todos y todas nuestras candidatas cumplan con el principio de idoneidad moral y ética, así lo propuse, y así lo acordamos en mayo pasado en Asamblea Nacional. A nuestros órganos superiores les corresponde ahora tomar una decisión política al respecto. El Comité Ejecutivo Superior Nacional y el Directorio Político Nacional se reunirán para analizar algunos casos, no es fácil decirle a compañeros y compañeras que desistan de sus aspiraciones, pero es lo que corresponde si queremos recobrar la confianza de la ciudadanía.
Los costarricenses exigen señales reales de cambio en Liberación Nacional, saben que tenemos personas muy capaces, pero que también, algunos insisten en atornillarse al poder sin tener en cuenta más que sus propios intereses a pesar de que sobre ellos pesan cuestionamientos muy serios.
Hemos recibido en los últimos meses insultos, presiones y ofensas, no me preocupa, todo es producto de mis posiciones y la de algunos y algunas compañeras sobre la necesidad de impulsar una revolución moral y una renovación real en Liberación Nacional, la necesidad de provocar un cambio que mire a la cara de los ciudadanos y reconozca sus necesidades. Hay mucha resistencia al cambio, muchos quieren que las cosas continúen igual, no puedo compartir esa postura. Es hora de un viraje.
Los hilos del tejido que nos une como país están hechos de confianza, sin confianza en el liderazgo liberacionista nuestra democracia se debilitará aún más, se debilitará la libertad de prensa y de expresión, se debilitarán nuestras instituciones, se debilitará la seguridad social, también se debilitará aún más el sistema educativo público costarricense y el sistema de pesos y contrapesos.
Liberación Nacional debe provocar una convergencia nacional, abrirse y dialogar con distintas fuerzas políticas, sectores, movimientos sociales, entre otros actores sociales. Un partido solo ya no es suficiente, requiere sumar y unir si queremos alcanzar mejores condiciones de vida, estabilidad económica y oportunidades para todos, pero ese liderazgo solo es posible si cumplimos con las exigencias de transformación interna que nos pide el país.
En el PLN y en el país, deben despertar más voces para provocar conciencia sobre los riesgos por los que atravesamos cuando se está queriendo abusar del poder para obtener influencia más allá de los intereses del país. Los ejemplos abundan, lo que se quiere hacer con el SINART, lo que sucedió con el financiamiento en la pasada campaña nacional, los ataques al Poder Judicial y en especial a la Sala Constitucional, los ataques al Tribunal Supremo de Elecciones y a un sector de la prensa, los constantes ataques al Poder Legislativo y a sus diputados y diputadas. No podemos permitir que la concordia y el espíritu de armonía costarricense se desvanezcan.