ONU pide a líderes mundiales reducir uso de plásticos desechables
La contaminación marina por plásticos afecta hasta a las islas Galápagos
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), en conjunto con el gobierno de Ecuador, pidieron a los líderes globales intensificar los esfuerzos contra la contaminación por plásticos. Desde las islas Galápagos, la llamaron "un flagelo" que amenaza la salud de los océanos, incluso en los lugares más remotos del planeta, como el emblemático archipiélago ecuatoriano.
Los científicos han alertado que los mares están muriendo. Cada año 8 millones de toneladas de plástico se depositan en ellos. Equivale al contenido de un camión de basura cada minuto. Para el 2030 será el equivalente a 2 camiones cada minuto, según un estudio liderado por Jenna Jambeck de la Universidad de Georgia. Y en el 2050 habrá más plástico que peces en los océanos.
Hoy durante una limpieza costera en la isla de Baltra, el director regional de ONU Medio Ambiente, Leo Heileman, y el ministro del Ambiente de Ecuador, Tarsicio Granizo, destacaron las acciones de conservación de los habitantes y las autoridades de las islas Galápagos, donde se declaró 2018 como un año de guerra contra el plástico.
Heileman y Granizo pidieron a los gobiernos, las empresas y los consumidores a nivel global más acciones para reducir el consumo de plásticos de un solo uso.
De las millones de toneladas de plástico que se vierten en los océanos, la mitad corresponde a plásticos desechables como bolsas y pajillas. El plástico nunca se integra a la naturaleza.
"Es alarmante que los plásticos hayan invadido lugares tan remotos y prístinos como las Galápagos. Debemos cambiar con urgencia nuestros patrones de consumo y producción para frenar este torrente de contaminación. Tenemos que hacerlo por el bienestar de todas las especies, incluida la nuestra", expresó Leo Heileman en un comunicado de prensa.
Contaminación desde la tierra
El Ministro Granizo fue enfático en que el problema de la contaminación marina debe combatirse desde su origen: en tierra firme.
Ecuador es parte de la campaña Mares Limpios de ONU Medio Ambiente, que impulsa compromisos audaces de gobiernos, empresas y ciudadanos para reducir drásticamente la contaminación por plásticos en los océanos. Brasil, Colombia, Costa Rica, Granada, Panamá, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Uruguay también apoyan la campaña.
Durante la limpieza marina y submarina, las autoridades del Parque Nacional Galápagos expresaron su intención de reducir el uso de plásticos desechables en las islas, intensificar su programa de limpieza costera y mejorar las medidas de bioseguridad para proteger a la fauna local.
En el año 2014, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos prohibió el comercio, distribución, expendio y entrega de bolsas plásticas desechables y desde el año 2004 se ejecuta un programa intensivo de limpieza de costas, ante la abrumadora cantidad de desechos que llegan a las islas arrastrados desde Asia, Estados Unidos o América del Sur.
El 80% de la contaminación marina proviene de fuentes terrestres: de esta más del 80% es algún tipo de plástico según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El archipiélago ecuatoriano, conocido mundialmente como un laboratorio viviente de la evolución de especies, es Patrimonio de la Humanidad declarado por la Unesco y está ubicado a unos mil kilómetros al oeste del territorio continental de Ecuador. Galápagos alberga 2.017 especies que solo viven en este lugar.
En Costa Rica hay esfuerzos para disminuir el consumo de plásticos desechables en instituciones públicas, y con proyectos pilotos, en empresa. Recientemente la Municipalidad de San José firmó un convenio para lograrlo. Pero el país aún está lejos para aprobar impuestos, cobros o prohibiciones a esos productos.

