Logo
Reportaje Especial

No pudo ser azafata, pero ahora vuela con un negocio entre pasteles

Se dio cuenta que le teme a los aviones.

Por Yaslin Cabezas | 27 de Ago. 2023 | 1:23 pm

(CRHoy.com) Dicen que la vida no siempre nos lleva por el camino que queremos, sino por el que nos toca. De eso puede dar fe Hillary Canet, una joven que soñaba con ser azafata, pero terminó siendo pastelera.

Todo empezó con una caja de premezcla de queques, de esas que venden en el supermercado. Una compañera del colegio le dijo que hicieran un queque y le encantó la idea.

Cuando estaba en undécimo empezó a planear sus estudios como tripulante de vuelo y se visualizaba viajando por el mundo. Casi en ese periodo, su mamá le recomendó que llevara un curso de pastelería porque todo lo que hacía sabía delicioso.

"Siento que de última hora fue algo que me envió Dios. Lo veía más como un hobby. Apenas salí del colegio, me matriculé para estudiar inglés y sacar varios idiomas para poder ser azafata tener un currículum más amplio en esa área, pero justo antes de empezar, mi mamá me dijo que había encontrado un lugar de pastelería, que lo impartía una chef famosa", recordó.

Hillary se emocionó y empezó a llevar las clases y aprender diferentes técnicas, hasta que dos años y medio después se graduó en esa área.

"La familia empezó a pedirme pasteles, iban quedando cada vez más lindos. Cuando dije ‘me siento preparada para vender un pastel', era de Los Beatles y me lo compró una amiga de mi hermana. Después empecé a vender pasteles, de a poquitos, desde los 18 años", detalló la vecina de San Francisco de Dos Ríos.

Su negocio comenzó a crecer y Hillary a ahorrar, para cumplir su sueño de viajar. Sin embargo, varias situaciones personales le complicaban cumplirlo. 

Me dio muchísima depresión, pasé como 3 meses así, hasta que dije ‘¡Ya fue suficiente! Me tengo que levantar y hacer algo para salir de acá. Todo se fue dando y hoy conozco 11 países. Ese primer año -con 20 años- que logré viajar fui a todos los lugares a los que había soñado como. Ahí aprendí que tenía que luchar por mis sueños. Fui a París, Suiza, Verona, España, terminé hasta en Santorini, Atenas, Grecia. ¡Todo fue gracias a los pasteles!

En esos viajes, Canet se dio cuenta de que le teme a los aviones y a la sensación que genera estar en el aire. Por eso, hoy agradece que no estudió nada relacionado con aviación.

"No me gusta andar en avión para nada, es exhausto, horrible, la sensación de que no me puedo bajar de ahí me da mucha ansiedad. Yo dije: ‘Diosito, por eso fue que no estudié para ser azafata y soy pastelera'. Empecé a estudiar Marketing para llegar a más personas y manejar redes sociales, la publicidad. Dejé mi negocio un poco de lado y empecé a trabajar en una pastelería física, para entender cómo funcionaba todo, cómo manejaban los proveedores y todo eso", añadió.

En la pastelería solo trabajaba medio tiempo porque a su abuelita le detectaron cáncer de mama y durante la mitad del día se dedicaba a cuidarla y a cocinarle. 

En redes sociales vio un video de un joven, que decía que uno no puede cumplir sus sueños si trabaja en los sueños de los demás, así que Hillary renunció a su trabajo.

"Justo en eso mi abuelita falleció. Ella era todo para mí, estaba con ella todos los días de mi vida, todas las cosas que nos gustaban lo hacíamos juntas. El cáncer se la llevó. Empecé a implementar todo lo de publicidad y Marketing. Desde que tomé esa decisión gracias a Dios ha crecido mucho mi emprendimiento", dijo la joven de 25 años.

Ella reconoce que lo más difícil es encargarse de todo, de redes sociales, mensajes y todo lo que implica tener un negocio. No obstante, ha logrado mantener clientes y generar más por su buen trabajo.

Mi meta -más que un sueño- es alquilar un local en el que pueda hacerme un taller de pastelería, para dar clases de decoración, poder enseñarle a las personas técnicas modernas. Me encantaría poder enseñar. Mis abuelos murieron con 5 meses de diferencia y fue un golpe muy duro, pero ha sido horrible. Me ha dado muchísima depresión, pero también para decir ‘¡Tengo que salir adelante por ellos!', porque ellos me querían ver bien.

Su abuelita murió con el deseo de conocer Italia y aunque Hillary no se lo pudo cumplir, espera más adelante poder visitar ese país para honrarla a ella y sentir que puede seguir cumpliendo muchos sueños. 

Sé que llegar a algo grande toma tiempo, pero todo es un proceso. Espero en Dios llegar muy lejos, que ellos estén orgullosos y cumplir los sueños que tuve siempre con mi abuela.

Si usted desea contactar a esta joven emprendedora, puede hacerlo de su página en Facebook My Cake Temptation, haciendo clic aquí, en Instagram, haciendo clic aquí o al teléfono 8996-8691.

 

Comentarios
0 comentarios
OPINIÓNPRO